Calle Alfileritos de Toledo, donde se inició la discusión
Calle Alfileritos de Toledo, donde se inició la discusión - A. Pérez Herrera

Se enfrenta a cinco años de cárcel por un intento de homicidio en Toledo

La Fiscalía también pide el internamiento del acusado en un centro de deshabituación de alcohol y sustancias tóxicas

ToledoActualizado:

Un colombiano de 23 años se enfrentará el próximo martes, en la Audiencia Provincial de Toledo, a ser condenado a una pena de cuatro años y once meses de prisión, a otros cuatro años y seis meses de internamiento en un centro de deshabituación de alcohol y sustancias tóxicas y a la medida de libertad vigilada durante ocho años cuando salga de la cárcel.

Es la pena que el ministerio público pedirá en la vista oral contra este joven, Y. B. M. F., acusado de un homicidio en grado de tentativa en la ciudad de Toledo. No obstante, la fiscal Marta Holgado considera que concurre la eximente incompleta de haber cometido la agresión en un estado parcial de intoxicación por el consumo de bebidas alcohólicas y drogas.

El procesado está en prisión desde el 4 de enero de 2017, tres días después de intentar matar con un arma blanca a un hombre en el casco viejo de la capital de Castilla-La Mancha. El día de Año Nuevo, sobre el mediodía, el inculpado se encontraba junto con un grupo de amigos cerca de un local de copas de la calle Alfileritos. Se originó una discusión con un hombre, J. S. P. P., que huyó a pie del lugar y se dirigió hacia la calle del Cristo de la Luz.

Sin embargo, a mitad de la calle, el acusado le dio alcance por la espalda y le clavó una navaja de 6,66 centímetros de hoja en la zona paravertebral izquierda. A pesar del ataque, la víctima logró ponerse en pie y siguió su huida, aunque fue perseguido por el reo hasta la calle Real del Arrabal. Allí el agresor se dio cuenta de que la Policía ya estaba de camino y regresó corriendo hacia la calle Alfileritos, donde fue detenido.

La víctima sufrió una herida que afectó a un pulmón, lo que le provocó un hemoneumotórax. Fue hospitalizado y los médicos tuvieron que colocarle un tubo de drenaje en el hemitórax izquierdo para que sanara.

A pesar de su juventud, el procesado está diagnosticado de dependencia a la zopiclona, un psicofármaco de efectos similares a los de las benzodiacepinas (medicamentos psicotrópicos). Se encuentra en situación regular en España desde 2006 y residía con sus padres y uno de sus hermanos hasta que fue detenido por esta agresión. «Se halla totalmente integrado en la sociedad española», añade la fiscal en su escrito de acusación.

Además de las penas que solicitará el ministerio público, también pedirá que el acusado indemnice a la víctima con 5.650 euros por las lesiones causadas y las secuelas.

En el escrito de acusación, fechado el pasado 11 de abril, la fiscal informa de que interesa la pronta celebración del juicio oral, ya que la prisión provisional del encartado se podría mantener hasta el próximo 31 de diciembre, cuando se cumplirían los dos años desde su ingreso en la cárcel.