Anastasio Gómez con Xiang Ma, Hao Zhang y Francisco César Magán
Anastasio Gómez con Xiang Ma, Hao Zhang y Francisco César Magán - h. fraile

¿Cómo ven los chinos el turismo de Toledo?

La afición a hacerse fotos desde los Jesuitas o el rechazo a las cuestas de Toledo son algunas de las conclusiones de un estudio

ToledoActualizado:

Visualmente, una de las características que definen el numeroso turismo que llega a la capital toledana es la de la llegada cada vez más masiva de visitantes orientales, y entre ellos los chinos, que llenan cada día la zona antigua. Se contempla a simple vista su afán compulsivo por hacerse fotos en cualquier rincón, pero se desconoce qué piensan de la ciudad que visitan.

Para despejar esa incógnita, la «Pulsera de Toledo» que gestiona la diócesis toledana ha impulsado un documento, presentado en el Arzobispado, denominado «Informe sobre costumbres y preferencias de los turistas chinos a su llegada a Europa a través de España y en concreto a Toledo», dirigido por Anastasio Gómez Hidalgo, ecónomo diocesano de la Archidiósesis de Toledo, y elaborado por dos alumnos chinos que cursan el Máster de Planificación y Gestión de Destinos Turísticos de la Universidad Complutense de Madrid, Xiang Ma y Hao Zhang. En el acto también participó el vicario general de la Archidiócesis de Toledo, Francisco César Magán, quien felicitó al director y autores del informe y aseguró que la Iglesia es generadora de cultura y también de fe.

Son diversos y llamativos los datos y conclusiones extraídas por el estudio, entre ellas que a los turistas chinos que visitan Toledo les encanta su casco histórico, pero les resultan incómodas sus cuestas y calles estrechas. También les «encanta» la Iglesia de los Jesuitas, por el hecho de tener que subir escaleras y por las impresionantes vistas que desde aquí se contemplan de la ciudad Patrimonio de la Humanidad, lo que les permite hacer «muchas fotos», seña de identidad del turista asiático.

Anastasio Gómez ha explicado que la base de este estudio es una encuesta realizada por las calles de Toledo a turistas chinos de entre 18 y 54 años, a quienes se ha preguntado, entre otras cuestiones, qué les gusta más de la ciudad y lo que menos, por su motivo principal del viaje o por la manera de viajar y de conocer la ciudad.

Entre las resultados más llamativos de este informe, Gómez ha resaltado el hecho de que los visitantes chinos reconocen la calidad del mazapán toledano, pero «les falta identificar» la ciudad con un plato típico como, por ejemplo el cocido madrileño o el cochinillo de Segovia, ciudad que les resulta «muy atractiva» por este «aderezo culinario». De hecho, por este motivo de identificación gastronómica, Segovia se ha convertido en el mercado chino en una competencia directa con Toledo.

En el capítulo de monumentos que se pueden visitar con la pulsera turística, a los visitantes chinos les «gusta mucho» la Iglesia de los Jesuitas, porque desde allí pueden hacer fotos con unas vistas impresionantes de Toledo, y también la catedral, en la que echan en falta audioguías en chino.

Tras estos monumentos, se sienten también bastante atraídos, por orden de mayor a menor, por el monasterio de San Juan de los Reyes, aunque recibe menos de cien visitantes asiáticos al día «por su lejanía» del centro del casco; la iglesia de Santo Tomé con su obra maestra del Greco «El entierro del señor Orgaz» y la mezquita del Cristo de la Luz, donde también hay bajo volumen de turistas «por la falta de información y promoción» entre el turista chino.

El estudio revela también que las subidas y bajadas por calles empinadas es lo que menos les gusta de la ciudad, al parecer porque muchos turistas chinos viven en lugares de terrenos llanos. También llevan mal ver la imagen de la céntrica plaza de Zocodover llena de furgonetas a las nueve de la mañana, dado que el turista chino es madrugador y, por ello, le gustaría que la ciudad «estuviese preparada mucho antes».

Las debilidades

Por su parte, los autores del trabajo, Xiang Ma y Hao Zhang, han hecho propuestas para mejorar las «debilidades» que, a juicio de los turistas chinos, presenta la capital castellano-manchega desde el punto de vista del alojamiento. Entre ellas figura la creación de una página web del alojamiento en chino o la implantación de un medio de pago como UnionPay o AliPay para facilitar su reserva y también sus compras en los comercios porque «no les gusta llevar muchas monedas».

También proponen que en los establecimientos hosteleros haya folletos en chino para que entiendan mejor la cultura e historia local, ya que muchos «solo saben que Toledo se llama la ciudad de las tres culturas, pero no conocen su historia», así como una jarra eléctrica para hacer agua caliente debido a la costumbre oriental, ya que los chinos casi no toman agua fría, así como disponer de chanclas de un solo uso. También se ha sabido que a los chinos no les gusta que les atienda una persona de su nacionalidad, pero sí que esa persona sepa su idioma.

Entre las propuestas de mejora también figura la de identificar platos típicos y promocionarlos al mercado chino para diferenciarse. Y una más: la ciudad debería abrir antes para estar preparada a la llegada de turistas asiáticos.

El estudio indica que el aumento de la clase media en China propicia que cada vez más turistas escojan España como destino de vacaciones. Así, en 2017 fueron más de 500.000 visitantes, con un poder adquisitivo superior. En el caso de Toledo, está considerado pro los turistas chinos como el mejor destino de turismo cultural de la Península Ibérica.