Bomberos, policías y servicios sanitarios atienden a la mujer después de ser salvada
Bomberos, policías y servicios sanitarios atienden a la mujer después de ser salvada - ABC

Así fue el angustioso y valeroso rescate de una mujer en el Tajo a su paso por Toledo

La corriente del río arrastraba al policía nacional que socorría a la mujer, por lo que los dos tuvieron que ser remolcados por bomberos y compañeros del agente

ToledoActualizado:

La angustia, la valentía y la casualidad, combinadas con la colaboración ciudadana, rodearon el rescate de la mujer rumana que se lanzó voluntariamente al río Tajo a su paso por Toledo el pasado domingo, según varios testimonios recogidos por ABC. Ella había dejado en su bolso una nota manuscrita en rumano, además de algunas pertenencias, antes de precipitarse desde la mitad del puente de Azarquiel.

A las 12:39 horas, una persona alertó al teléfono de emergencias 112 de que una mujer se había arrojado desde el puente y la corriente estaba llevando a esa persona río abajo.

La casualidad de que Enrique, Pablo y Alberto, tres policías nacionales de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la comisaría de Toledo, estuviesen de servicio en las inmediaciones permitió a los agentes llegar en su vehículo al paraje en dos minutos.

Se dirigieron al puente de Alcántara, a unos 300 metros río abajo de donde se había lanzado la mujer, y descendieron a pie hasta la orilla de la margen derecha del río, una zona donde la corriente no es tan fuerte ni tan peligrosa como en la otra margen.

Sin embargo, la maleza y el puente no permitían a los agentes ver la llegada de la víctima, una rumana de mediana edad que intentaba suicidarse. Por eso los testigos que estaban observando desde lo alto, entre ellos la alcaldesa de la ciudad (Milagros Tolón), avisaron a los policías, situados a veinte metros de la estructura del puente de piedra, del momento más indicado para lanzarse a por ella.

Los policías sacaron el kit acuático que siempre llevan dentro del vehículo desde hace cuatro años. Este sencillo aunque efectivo material está compuesto por un tubo de rescate (salvavidas tipo cinturón para la víctima), un chaleco salvavidas para autoprotección del agente y una cuerda con un gancho en un extremo para que el policía siempre esté conectado con algún compañero en la orilla.

Los policías y los bomberos acaban de sacar del agua a la víctima
Los policías y los bomberos acaban de sacar del agua a la víctima - ABC

Con el kit preparado, uno de los agentes, Enrique, se metió en el agua solamente vestido con su uniforme y sus botas. Iba enganchado a la cuerda, llevaba el tubo de rescate (como el de los vigilantes de la playa) y el chaleco salvavidas. Al mismo tiempo que él nadaba hacia la víctima, sus compañeros Pablo y Alberto tensaban la cuerda para que no fuera arrastrado por la fuerte corriente.

Poco después, Enrique agarró en mitad del cauce a la mujer, que flotaba bocarriba y semiinconsciente a unos diez metros de la orilla. Sin embargo, los dos agentes que estaban en la margen no conseguían arrastrar a su compañero ni a la víctima hacia la orilla. En esos momentos, el peligro era que los dos se fueran río abajo hacia las presas, situadas a unos 20 metros, donde el rescate, posiblemente, se habría complicado muchísimo.

Ante esa situación de riesgo Pablo, uno de los dos agentes en la orilla, entró también en el agua, agarrado a la cuerda, para ayudar a Enrique. Pero tuvo que retroceder ante la fuerza de la corriente, y porque no llevaba un chaleco salvavidas ni otra protección, mientras Alberto seguía intentado acercar a la orilla a Enrique y a la mujer. Afortunadamente, dos bomberos del parque municipal, preparados con trajes de neopreno y material de rescate, llegaron en esos momentos y se lanzaron al agua para lograr remolcar al policía y a la mujer.

Después de unos angustiosos minutos, apenas diez, ella salió del río con hipotermia y con la ayuda del agente y de los dos bomberos, Roberto Navalón y Daniel Cazorla, además de los dos policías nacionales que auxiliaron desde la orilla.

Tanto los agentes como los bomberos recibieron la felicitación de sus superiores. En el caso de los bomberos, el delegado del área, el concejal Juan José Pérez del Pino, se acercó hasta el parque para agradecer a los efectivos su actuación. Las tiranteces entre los bomberos y el Ayuntamiento quedaron en un segundo plano.