Por Antonio Lázaro

Abril es también de Jorge Manrique

«En este mes fallecieron Cervantes y Shakespeare, más también el autor de Las Coplas»

Por Antonio Lázaro
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Un año más, coincidiendo este por esos caprichos de las calendas con la jornada de reflexión electoral, se celebra la Jornada manriqueña, un evento festivo que conmemora la composición de las imperecederas Coplas manriqueñas y, paradójicamente, el trágico final del mayor cantor de la muerte, quizá en todas las letras universales, en las tierras de la alta Mancha conquense. Herida, Castillo de Garcimuñoz. Agonía, Santa María del Campo Rus. Sepelio, convento fortaleza santiaguista de Uclés.

XXIV ediciones celebradas. Un cuarto de siglo nada menos, a un paso de las bodas de plata. Como miembro del grupo promotor, junto al actor Cristian Casares y el investigador José Manuel Ortega, allá por los años 90, siento la alegría de ver garantizada la continuidad del evento a través de sus naturales depositarios e impulsores, los tres municipios que conforman el triángulo.

Este año, toca el turno al Castillo de Garcimuñoz, donde todo empezó. Ismael Trigo, gran estudioso de Jorge Manrique y del triángulo, toma el relevo de la conferencia que tuve el placer de dar yo mismo el año pasado en Santa María. A la sombra de su espectacular castillo comenzó la refriega que acabó con la lanzada en la espalda de don Jorge. Aparte de un caserío impresionante, plagado de casas blasonadas y ecos de las tres culturas, Garcimuñoz tiene un magnífico castillo al que recientemente se ha incorporado una instalación de arte contemporáneo, conformando una síntesis innovadora y digna de contemplarse. Y un monumento, la llamada cruz de don Jorge, a las afueras del pueblo, que marca el sitio exacto donde según la tradición fue herido el capitán poeta. O poeta capitán.

Llevo años reclamando abril como mes para don Jorge, que además se llama como el santo de los libreros y editores. En abril fallecieron Cervantes y Shakespeare, de acuerdo. Mas también Manrique. Y en el canon de la poesía hispánica está en lo más alto el autor de las coplas. Si tenemos un dramaturgo y un novelista, ¿por qué no incorporar a la efeméride del mes del libro también a un poeta? No consta documentalmente dónde nació, pudo ser (además de en la actual Castilla-La Mancha) en Castilla y León o en Andalucía, pero sabemos por activa y por pasiva dónde estuvo los meses finales de su existencia, dónde culminó la composición de las Coplas y cómo y dónde fue herido, falleció y fue inhumado. Al menos esta región debía honrarlo oficialmente en este abril en que rosas y espinas, sol y temporales danzan a capricho cada año con el denominador común del libro y la lectura como protagonistas.

Cuenca y Castilla-La Mancha pueden y deben liderar la gran ruta histórica, cultural y literaria de Jorge Manrique que, desde este triángulo conquense con Ocaña, Toledo y Montizón y Villamanrique, irradia y es transautonómica, enlazando con Palencia (Paredes de Nava) y con Jaén (Segura de la Sierra). Las coplas de Manrique, y también su magnífica poesía amorosa de cancionero o sus poemas burlescos, deberían estudiarse y leerse en los colegios e institutos de la región con especial fervor. Y completarse con la ruta del triángulo, visitando además de Garcimuñoz, Uclés, el Escorial de la Mancha, donde como caballero santiaguista recibió sepultura el poeta, y Santa María del Campo Rus, con su bello monumento alegórico en la plaza y el único museo existente en el mundo dedicado monográficamente al mayor cantor de la muerte en nuestras letras. Un texto que es consuelo pero también, en palabras del cantautor Amancio Prada, «celebración de lo vivido».

Este año, la Jornada acoge la presentación del libro«Guía del triángulo manriqueño, un viaje en el tiempo», del que soy autor, fruto de un encargo de la Diputación conquense, que ha comprendido que el patrimonio cobra vida y puede generar riqueza y que, para ello, necesita en todo caso el ábrete sésamo de la literatura. En él trato de convertir el triángulo en una experiencia personal e intransferible, que nos conecta con un inconsciente colectivo y humano. Preparar a las personas viajeras del triángulo para asociar piedras y paisajes con los versos y con la más profunda y certera de las emociones humanas. Para ello he incorporado la primera versión actualizada de las Coplas, tratando de facilitar su lectura, disfrute y comprensión a las personas lectoras del siglo XXI, en particular a las generaciones más jóvenes.

Decidme: la hermosura,/la gentil frescura y tez/ de la cara,/el color y la blancura,/ cuando viene la vejez,/ ¿dónde para?/Las mañas y ligerezas/y la fuerza corporal/ de juventud,/ todo se torna gravedad/cuando llega al arrabal/de senectud.

POR ANTONIO LÁZAROPOR ANTONIO LÁZARO