Los representantes de la Plataforma, en una rueda de Prensa - ANA PÉREZ HERRERA

Agrupaciones de Yeles insisten en paralizar la ampliación de la EDAR

Miguel Padilla, de UVY, ha obtenido el compromiso verbal de la Delegación de la Junta

M. CEBRIÁN | TOLEDO
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Diferentes agrupaciones vecinales, políticas y ecologistas de la localidad de Yeles, la más afectada por el proyecto de ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), aunque la obra también afectará a Esquivias, Illescas y Ugena, han manifestado su oposición a esta actuación por diversos motivos desde el principio de su tramitación, en el año 2005.

De este modo, esta semana algunos de esos colectivos dieron una rueda de prensa en la que aludieron a la sentencia del Tribunal de Justicia de Castilla y León por un caso parecido en Aranda de Duero y que fue ratificada por el Tribunal Supremo en marzo de 2008, instando al derribo de una EDAR por hallarse a menos de 2.000 metros de una población. Por eso, solicitan la suspensión de las obras previstas para la ampliación de la depuradora de Yeles.

Entre los motivos que aducen, es que la depuradora quedaría a menos de 150 metros de la zona urbana; que está concebida para más de 360.000 habitantes, con una capacidad 14 veces superior a la actual; que supondrá un aumento peligroso de contaminantes, residuos tóxicos y olores fuertes; que la localidad de Yeles sola sufrirá el impacto negativo de las poblaciones que verterán en ella sus residuos; que no será posible satisfacer las necesidades de agua, superiores a la dotación de los cuatro municipios juntos, que responde a los intereses especulativos ligados al crecimiento urbanístico en la zona, no a una demanda real y que se aprobó sin la transparencia y divulgación informativa que habría requerido un proyecto de tal magnitud.

Compromiso de la Junta

Ante esta situación, el responsable de la agrupación política Unión de Vecinos de Yeles (UVY), Miguel Padilla, dio a concocer que se reunió en fechas recientes con el delegado de la Junta en Toledo, Fernando Mora, y con el delegado provincial de Agricultura y Medio Ambiente, Gustavo Martín, y obtuvo el compromiso verbal de Administraciones Públicas de aplicar la Ley y revisar el expediente de la EDAR para paralizar el proyecto de ampliación por su cercanía a las viviendas, al igual que harían con el Plan de Ordenación Municipal (POM) de Yeles que, según Padilla, contiene muchas irregularidades.

El representante de UVY calificó el caso de su localidad como «paradigmático debido a las irregularidades políticas y empresariales, que ahora es cuando están empezando a salir a la luz». Padilla también informó de contactos con la empresas adjudicatarias de las obras de ampliación de la EDAR, Sacyr y Sadyt, pero no ha obtenido respuestas, al igual que tampoco ningún compromiso formal de la Administración, por lo que dijo que si no consiguen resultados, acudirán a la Fiscalía Provincial de Toledo para tomar medidas judiciales.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Vecinos de Yeles, María Carmen Tejedor, habló como una de las principales afectadas del proyecto, ya que su vivienda quedaría a pocos metros de la depuradora, señaló que se trata un pueblo pequeño —de más de 3.000 habitantes— «y nos piden que asumamos una gran cantidad de residuos, ruidos y olores». A ello se suma la cementera e incineradora que ya existen en la localidad, por lo que expresó: «una de dos, o somos los más tontos de La Sagra o es que hay intereses ocultos».

En este sentido, el responsable del Partido Independiente de Yeles (PIY), Ventura Darlington, mostró su «tristeza porque unos representantes vecinales nos tengamos que defender de unos políticos a los que eligen y que incumplen las normas y leyes que salen de las Cortes», además después de la moción de censura que se produjo en el municipio el pasado año. Por eso, considera que este proyecto responde «sólo a los intereses político-económicos de unos políticos que nos quieren envenenar».

Por último, los representantes de los grupos ecologistas, tanto Santiago Salvador —de la Plataforma Toledo Aire Limpio— como Miguel Ángel Benito —de Ecologistas en Acción de La Sagra—, incidieron en los perjuicios medioambientales que la ampliación de la EDAR supondría.