El sueño de Mari Carmen
La diputada regional Rocío López charla con la concejal del PP en el País Vasco - jos reyes calero

El sueño de Mari Carmen

Una concejal del PP en el País Vasco, que participó ayer en una recogida de juguetes en Torrijos, lamenta que no pueda hacer lo mismo en su región

TORRIJOS Actualizado:

Mediodía del sábado, ayer. En una jornada soleada pero fría, las campanas tañen, es la hora del Ángelus. En la plaza de Torrijos popularmente conocida como del «Tostadero» —en el callejero como de la Constitución—, decenas de personas se acercan al puesto montado por las Nuevas Generaciones de Torrijos donde se recogen juguetes, material de escribir y alimentos para los más necesitados. Los jóvenes militantes del PP ofrecen chocolate con bizcochos a los viandantes y a todo el que se acerca a colaborar en la campaña. Muchos niños se quieren fotografiar con los Reyes Magos, entre ellos, algunos hijos de emigrantes magrebíes.

Poco a poco aumenta el número de visitantes. Una señora de algo más de cuarenta años exclama: «¡Qué alegría que aquí los jóvenes del PP pueden hacer estas actividades solidarias, allí es imposible y menos colocar con toda la tranquilidad del mundo la bandera de España. Algún día lo podremos hacer, pero hoy todavía no». Quien así habla es María del Carmen Sánchez Sequeiros, concejal del PP en el Ayuntamiento de Leioa, (Lejona), ciudad de más de 30.000 habitantes en las inmediaciones de Bilbao. Mari Carmen también ejerció como edil del Partido Popular en la capital vizcaína durante la pasada legislatura.

La ropa del marido

La edil vasca, aunque nacida en Madrid, esta casada y dispone de una casa en Torrijos. Lamenta también que no pueda tender la ropa del trabajo de su marido para que se seque, por miedo a que ocurra alguna desgracia. Mari Carmen, que debe ser protegida por un agente de seguridad, se lo contaba a la diputada nacional del PP Rocío López.

Durante tres horas los jóvenes de Nuevas Generaciones, junto a la presidenta Local de Cáritas, Lola Arevalillo, llevaron a cabo la recogida de juguetes, material escolar y alimentos, que en los próximos días Cáritas parroquial repartirá entre los más necesitados de la población. Aún se desconocía las cifras exactas, aunque en opinión de los organizadores, se pretendía superar las cantidades del año anterior: 600 kilogramos de alimentos y 3.000 juguetes.