«En la sanidad regional se han hecho tantas trampas que estamos como estamos»
entrevista a josé ignacio echániz, consejero de sanidad y asuntos sociales

«En la sanidad regional se han hecho tantas trampas que estamos como estamos»

TOLEDO Actualizado:

La difícil situación del Gobierno regional tiene en la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales el mayor exponente, al representar más de la mitad del gasto del Gobierno. Y no solo por el sector farmacéutico. La deuda heredada del Gobierno de Barreda con todos los sectores de la Consejería supera los 4.000 millones de euros.

—El presupuesto de la Junta del año que viene incluirá todas esas cantidades para digerir esa deuda tan grande, ¿no?

—El presupuesto solo se puede incrementar en los gastos si se incrementan los ingresos. Tendrá que contemplar elementos de pago de los intereses y del principal de la deuda de Barreda. Tendremos menos dinero para hacer cosas porque tendremos que incorporar a ese presupuesto el pago de las deudas anteriores, entre ellas las de los farmacéuticos.

—¿Entonces se va a ver usted abocado a algún nuevo tipo de privatización en la sanidad pública regional, como el que ya existe de algunos servicios que están concertados?

—En esta Comunidad no hay muchos servicios así, hay poquísimos, la que menos tiene de España. He sido consejero de Sanidad en Madrid y allí hay una actividad privada muy importante que aquí no hay.

—Desde algunos sindicatos se ha dicho que usted es un privatizador sanitario.

—Dígame usted qué he privatizado yo, aparte de hacer magníficos hospitales públicos, y la maternidad de O,Donnell. No he privatizado nada.

—¿Qué opina del copago sanitario?

—Que no me gusta.

—¿No sería una solución para estos tiempos de enorme déficit?

—Yo el copago se lo pondría a Barreda. Haría que pagara de su patrimonio personal la ruina que ha dejado en la región. Porque un ancianito de Almagro no tiene por qué pagar las barrabasadas del señor Barreda.

—¿Hay hospitales en Castilla-La Mancha que no sean rentables?

—Aún no he analizado eso, llevo un mes y pico en el cargo y además del problema de las farmacias estoy pagando deudas, estoy ahora todo el día con el cobrador del frac.

—¿Cuándo se va a arremangar para analizar la sanidad regional?

—Mi equipo ya está en ello. Otra cosa es que yo haya tenido tiempo de estudiarme todos los informes que se están preparando. Me conozco bien la sanidad, llevo treinta años trabajando en esto y algo he aprendido. Si me eligió la presidenta Cospedal es porque pensó que yo podría ayudarla a resolver muchos problemas. Lo que ocurre es que en estos momentos, en lugar de estar resolviendo problemas de gestión, estoy resolviendo problemas de pago porque mis antecesores me han dejado un patatal que no nos merecíamos. Tengo que dedicar mi tiempo a cosas que no me imaginaba que me iba a tener que dedicar: a no tener dinero para pagar, y a aguantar las presiones de sectores que me dicen que les pague sin tener dinero. Ese no es mi trabajo, pero como me lo he encontrado y soy una persona responsable, pues me toca asumirlo. Pero le diré una cosa: nadie más dialogante, permeable, trabajador y capaz de reunirse con la gente que yo. No soy nada prepotente y estoy dispuesto a reunirme con los farmacéuticos tantas veces como sea necesario, y con todos. No les puedo pagar, pero puedo ayudarles a otras muchas cosas como, por ejemplo, avanzar en lo que significa la actividad farmacéutica en la región para que ellos estén más satisfechos y la prestación del servicio a los ciudadanos sea mejor.

—Ya hizo un pago de 24 millones a los farmacéuticos hace poco. ¿Tiene previsto hacer otro próximamente?

—Estoy repasando las cuentas a ver si puedo sacar algo de dinero, estamos trabajando en ello. Ojalá pudiera hacer ese pago, ojalá el socialismo hubiera pagado el de mayo, ojalá yo hubiera podido hacer el de junio, pero no me han dejado dinero.

—Dígame claramente qué se paga ahora con el dinero que mensualmente viene del Estado y con el que el PSOE pagaba a los farmacéuticos.

—Uno, las nóminas de las Comunidad, que suponen el 80%; IRPF, pago de las cuotas de la Seguridad Social y pago de la deuda, para que no se haga la pelota más grande.

Rentabilidad hospitalaria

—¿Usted es partidario de cerrar un hospital si no es rentable? Se habla de la posibilidad de que alguno se la región se cerrara a medio plazo.

—Yo no he cerrado un hospital en mi vida y espero no tener que hacerlo. Hay que utilizar la planificación sanitaria, ver la frecuentación de los servicios, etc. Se trata de ser eficiente, pues eso se paga con el dinero de los ciudadanos. El trabajo de un responsable político es hacer las cosas bien para optimizar el dinero de los ciudadanos. Lo que hay que hacer es poner sentido común y no creo que haya ningún hospital en este momento que no esté haciendo su trabajo y que no responda a criterios de eficacia. He presidido más de 30 hospitales y nunca me he encontrado con uno susceptible de ser cerrado, al revés, cada vez tienen mayor actividad, mayor labor diagnóstica y terapéutica, más pacientes,y mayor gasto, claro.

—Tras ese primer vistazo que le ha echado a la sanidad castellano-manchega, ¿cómo la definiría?

—Creo que es una sanidad de una enorme calidad gracias a sus profesionales, perfectamente homologable al resto de España, y con una labor asistencial extraordinaria. Pero creo que ha estado bastante mal gestionada, especialmente en el ámbito económico. Han sido realmente lamentables los criterios de gestión económica, no ha habido sentido común, ni suficientes voces de alerta de Sanidad a Economía diciéndole que aquello era insostenible…Y he visto que todos los años de socialismo lo que ha ocurrido es que el presupuesto para el año siguiente empezaba siendo más pequeño que lo gastado ese año. Ya decían que el año que viene empezaban gastando menos de lo que habían gastado el año anterior. Se han hecho tantas trampas que al final estamos en la situación que estamos.

Opinión sobre Lamata

—¿No es culpa del señor Lamata, del que usted es amigo?

—Conozco a Fernando Lamata desde hace 30 años.

—¿No es un buen gestor?

—Yo no soy quién para calificarlo. Digo que su gestión no es buena, no que él sea mal gestor. A lo mejor es que ha tenido unos condicionantes que no le han permitido hacer una buena gestión. No quiero meterme en lo personal porque soy amigo suyo y tengo la mejor de las opiniones personales de él. Lo que digo es que el resultado de su gestión es catastrófica.

—Todavía mantiene usted algunos altos cargos del Sescam sin renovar.

—Estamos en ello y habrá que ver si hay que renovar a todo el mundo o no. Una persona inteligente, cuando llega a un sitio, lo primero que hace es mirar, estudiar a la gente y no entrar como un elefante en una cacharrería. En el tema de nombramientos lo primero que hice fue nombrar al viceconsejero, luego al secretario general, luego a los directores generales…Si Dios quiere, la semana que viene (en esta) nombraré al último director general, el de Mayores, cuyo nombramiento va a ir al Consejo de Gobierno. Una vez diseñado el aparato central de esta Consejería, diseñaremos el del Sescam, que es la segunda pata de la Consejería. Ya tenemos al director gerente del Sescam, una persona muy competente, y a partir de esta semana comenzaremos a trabajar en los equipos directivos del Sescam, primero los servicios centrales y luego los periféricos.

—¿Y los gerentes de los hospitales, no hay prisa en cambiarlos?

—Hay que tomar las decisiones adecuadas, responsables y equilibradas, porque los nombramientos suelen ser para mucho tiempo y hay que hacerlo de forma muy inteligente y ponderada. Conozco a muchos gerentes de España y ahora tengo conversaciones abiertas con mucha gente para su potencial incorporación. Lo iremos haciendo con tranquilidad, sin prisas pero sin pausa. Dentro de poco habré remodelado todos los equipos y estaremos a pleno rendimiento.

—¿Qué le parece el Hospital Nacional de Parapléjico, su trabajo y gestión?

—En ese hospital trabajé hace unos 20 años, así que lo conozco muy bien. Hice un programa nacional de lesionados medulares espinales muy interesante y tengo muy buenos recuerdos de aquella época; del gerente de entonces, no conozco al actual. En septiembre ya tengo programadas cinco visitas a las cinco provincias para reunirme con los equipos y hablar con la gente.

Explicación en las Cortes

—¿Va a informar en las Cortes de la situación de la sanidad en la región, o del problema farmacéutico?

—Primero quiero informar de cuál va a ser mi plan de trabajo, contarle a los ciudadanos cuáles son mis prioridades y lo que quiero hacer en estos cuatro años. Pediré comparecencias para explicar todo lo relacionado con el ámbito farmacéutico para que los ciudadanos sepan, a través de su Parlamento, con qué nos hemos encontrado. Informaré área por área, deuda por deuda. Esta Comunidad va a conocer al dedillo la situación que han dejado, factura a factura. La gente se va a escandalizar con los datos.

—Ha anunciado que revisará todo el procedimiento administrativo del nuevo hospital de Toledo, en construcción desde hace años. ¿Por qué?

—En la gestación de esta infraestructura hay elementos que cuando menos son profundamente preocupantes, desde el propio dimensionamiento del hospital hasta su gestación, su gestión, su presupuestación, su construcción a través de una empresa intermedia, que a su vez contrata con otras empresas privadas…Creo que hay una maraña preocupante que hay que desbrozar y sacar a la luz todo lo que haya. Este Gobierno va a poner orden en todo.

—Ese hospital está gestionado por una empresa pública, SHG. En su discurso de investidura, la presidenta Cospedal habló de reducción drástica de este tipo de empresas. ¿Va a desaparecer o a fusionarse con Gicaman?

—Vamos a seguir trabajando en la simplificación de la Administración. Ese proceso de la absorción por Gicaman de la empresa SGH ya está en curso y cumpliremos la ley en ese sentido. Haremos público cualquier elemento que sea una distorsión o una mala gestión. El compromiso de este Gobierno es austeridad, reducir la Admnistración, hacerla transparente, poner orden en el desorden y control donde hay descontrol, pagar las deudas y sus intereses y reconstruir financieramente nuestra Comunidad. Lo de los farmacéuticos será una anécdota porque les pagaremos religiosamente hasta el último céntimo de euro de la deuda y haremos grandes cosas con ellas, si ellos quieren.