Miles de personas acudieron a la manifestación contra la Junta, que la califica de tener «sesgo político»
Los participantes abarrotaron la plaza del Ayuntamiento - FOTOS: LUNA REVENGA

Miles de personas acudieron a la manifestación contra la Junta, que la califica de tener «sesgo político»

«No consentiremos la pérdida de la calidad de los servicios públicos, ni mucho menos la privatización», se dice en el manifiesto

Actualizado:

TOLEDO

Toledo reunió ayer a miles de personas en una de las manifestaciones con más asistentes de los últimos años. Los participantes en el acto, convocados por una decena de sindicatos de la función pública, protestaron contra los recortes del Gobierno de Castilla-La Mancha y en defensa de los servicios públicos.

En cuanto al número de participantes, los sindicatos convocantes dispararon la cifra a 25.000 manifestantes, mientras que la Junta de Comunidades cifró el seguimiento en 3.000 personas, dato que le facilitó la Delegación del Gobierno en la región.

La marcha arrancó a las doce de la mañana desde la plaza de toros. Temperatura muy baja, típica del invierno, aunque con un sol radiante que los manifestantes agradecieron muchísimo durante el recorrido para protestar contra las medidas del Gobierno de Castilla-La Mancha y para exigir unos «servicios públicos universales, gratuitos y de calidad».

Muchas de las pancartas y algunos cánticos iban dirigidos a la presidenta regional, María Dolores de Cospedal. En los carteles se podía leer «Lo público no se vende, lo público se defiende» o «Yo no cobro, la Cospe sí», al tiempo que algunos manifestantes entonaban varios cánticos contra la presidenta regional. El cartel de la Plataforma de la Ley de Dependencia tenía un punto escatológico: «Nos mean encima y dicen que llueve».

Por delante, un recorrido de dos kilómetros hasta la plaza del Ayuntamiento. La megafonía del coche que abría la manifestación repetía de manera machacona algunos de los motivos de la protesta: «Mantenimiento de todos los servicios públicos y la recuperación de aquellos que han dejado de serlo» y «Respeto por los trabajadores de la función pública».

Además de los sindicatos convocantes, afiliados de otras formaciones sindicales, como CSI.F, y varios representantes del PSOE también se dejaron ver por la marcha. Algún manifestante aprovechó la ocasión para ondear la bandera republicana, aunque no venía al caso, mientras que otros preguntaban por el número de participantes.

La plaza se quedó pequeña

La marcha transcurrió con absoluta normalidad hasta la plaza del Ayuntamiento, donde se leyó un manifiesto, después de una caminata de unos dos mil metros. Cuando la cabecera de la manifestación llegó al final del trayecto, los últimos estaban en la salida. En la plaza del Ayuntamiento, que se quedó pequeña para tanta gente, los sindicatos convocantes dejaron claro que «no estamos dispuestos a consentir el desmantelamiento o la pérdida de calidad de los servicios públicos, ni mucho menos la privatización de muchos de ellos».

Los manifestantes iban llenando la plaza del Ayuntamiento mientras el consejero Portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Leandro Esteban, aseguraba en rueda de prensa que la participación en la marcha había sido de 3.000 personas, en su mayor parte gente «vinculada a las centrales sindicales convocantes», «de zonas de la Comunidad y parece que de municipios del sur de Madrid», y que, por tanto, el seguimiento había sido «minoritario». Esteban añadió que, por el número de personas en la marcha, la manifestación tenía un «claro sesgo político», ya que «la inmensa mayor parte de los trabajadores de la administración pública no ha secundado» la protesta.

El portavoz del Gobierno regional afirmó que la manifestación no contribuye a solucionar «ninguno de los problemas», sino que «ahonda más en los problemas que se deben resolver». Y aclaró que «la defensa de lo público es lo que está haciendo el Gobierno de Cospedal».

Poco después de terminar esa intervención, la plaza del Ayuntamiento ya estaba totalmente llena de manifestantes, al igual que Arco de Palacio, Hombre de Palo y la calle Ancha.