MI RINCÓN DE PENSAR

Fracasos humanos

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El cese de Pilar Sánchez Vázquez como directora del colegio público «La Candelaria» de Azucaica no es la mejor solución que ha podido tomar Educación. Eso es lo más fácil, pero hablamos de personas y éstas tienen sensibilidad y sentimientos. Para mí, supone un fracaso de toda la Comunidad Educativa del centro.

Conozco una versión de los hechos y a algunas personas de la otra parte. Tengo mis referencias y no culpo a nadie en particular. Sí lo hago de forma colectiva. Recordemos que hablamos de una maestra que ha sido destituida tras ser cuestionada por padres de alumnos, compañeros del claustro y revocada en el seno del Consejo Escolar, donde no contó con ningún voto a favor, y dos abstenciones, entre ellas, la suya. El hecho es insólito y creo que no hay antecedentes en la región y quizá en España.

Pilar recibió al Servicio de Inspección en numerosas ocasiones, habló con el delegado provincial, entrevistas separadas de la Inspección con las partes, múltiples reuniones que fueron envenenando el ambiente cada vez más. La Asociación de Vecinos que también quiso llevarlo a la Junta de Distrito, donde no son competentes; el Consejo Escolar que la considera culpable y Educación que revoca el nombramiento, la destituye del cargo y nombra a otro maestro que no es definitivo en el centro. Como pecado mortal la acusan de ser demasiado estricta en el cumplimiento de su deber. Incluso el delegado de Educación ha dicho que «es buena profesional, severa y estricta que no ha cometido falta grave». Durante su mandato el centro ha triplicado casi el alumnado y es una mujer emprendedora.

Es el resultado de un fracaso humano en cadena. Del claustro y la exdirectora, de los padres, de la Inspección... El delegado provincial pillado en sus miradas lejanas y casi ajenas al problema y no ejercer la autoridad. ¿Para qué ha servido la Comisión de Convivencia? Además, el representante municipal vota en contra, sin hablar con la persona cuestionada.

Mal fin ha tenido el conflicto. Y lo peor es que sienta un precedente, y a partir de ahora en cualquier centro educativo puede suceder lo mismo si alguien se lo propone. Me da que no han resuelto el problema, que ha habido demasiada negligencia y ha faltado diálogo y educación siempre, justo lo que se supone que debemos enseñar a nuestros alumnos.