Page, entre la crisis y la buena estrella
García-Page, en una visita a la campana gorda

Page, entre la crisis y la buena estrella

Pese a la nefasta economía nacional, golpes de suerte (Corpus en jueves) y mucha actividad han adornado la gestión del alcalde de Toledo

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Guste o no guste el estilo del socialista Emiliano García-Page, lo cierto es que la mayoría de los toledanos coinciden en que la suya ha sido una de las legislaturas más fructíferas en la ciudad de Toledo. Con el apoyo del Gobierno regional —que dio la espalda a José Manuel Molina y a Agustín Conde—; una oposición debilitada por problemas internos hasta que Paloma Barredo se confirmó como candidata del PP; el toledanismo del que ha hecho bandera durante estos cuatro años y una gran habilidad para las relaciones sociales, el actual alcalde de Toledo ha hecho pactos hasta con el diablo para lograr desbloquear problemas que llevaban bailando desde hace más de 20 años de despacho en despacho del Ayuntamiento.

Ejemplo de ello es el traslado del vertedero a la finca «Aceituno», la demolición de las 48 viviendas del Polígono, el arreglo de la Estación de Autobuses, la peatonalización real del Casco, el adecentamiento de la plaza que alberga la escultura de Chillida, el acuerdo para El Corte Inglés, el Nudo Norte o la puesta en marcha del nuevo Plan de Ordenación Municipal que sustituye al de 1986.

Otras veces ha sido su «buena estrella» la que le ha acompañado. La llegada de monseñor Braulio Rodriguez Plaza al Arzobispado de Toledo permitió que el Corpus volviera, tras 20 años, a su jueves tradicional, algo que muchos habían dado ya por perdido. Y un acuerdo que cerró con el cardenal Cañizares permitirá de aquí a pocas semanas que se pueda volver a subir a la Campana Gorda, después de 27 años cerrada al público. Será gracias a la rehabilitación que se está lleva a cabo con una inversión superior a los 600.000 euros, fruto de la colaboración entre el Gobierno de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Toledo y la Iglesia Católica, tras el protocolo de actuación firmado en 2009 para hacer realidad un proyecto que anunció en plena campaña electoral de 2007 y que pocos creían.

De José Bono, su maestro en la política, aprendió también a saber vender su gestión, aunque a veces parezca humo, como dice la oposición. No hay acto, visita, convenio o presentación que no tenga su foto y su correspondiente declaración. Desde los proyectos más ambiciosos a los más pequeños. Y así, ha vendido la ciudad con la Vuelta Ciclista, que ha pasado ya dos veces en esta legislatura por la ciudad, o con el espectáculo «Lux Greco» que cerró varios telediarios nacionales. Pero también se ha hecho muchas fotos con su famoso plan de detalles, de aceras, alcantarillas, bancos y árboles.

En contra, Page ha tenido una feroz crisis económica que nadie se esperaba y que ha castigado la ciudad igual que al resto de España. Como le recuerda siempre que puede Paloma Barredo, su próxima rival en las urnas, en la ciudad de Toledo el número de desempleados se ha duplicado desde junio de 2007 y la situación de algunas familias comienza a ser desesperada. De hecho, Cáritas ha tenido que redoblar sus esfuerzos para atender a los más necesitados, por lo que desde el Ayuntamiento se han tenido que improvisar e impulsar políticas activas de empleo para atender a muchos parados. La última idea fue la de recoger currículums (llegaron más de 14.000) para beneficiar a los toledanos interesados en trabajar en el nuevo centro comercial de «La Abadía», que este invierno abrirá sus puertas.

A pesar de todo, cree en su «buena estrella» y confía que un día del próximo mes de mayo, el 22 —su número de la suerte— gane la batalla. Además, cree que el 11 de junio, su cumpleaños, volverá a jurar su cargo como alcalde de Toledo. Pero, antes. deberá pasar por las urnas.