«El compañerismo, el sacrificio y la lealtad son valores que hay que formentar»

El general Medina Cebrián inaugura el curso en la Academia de Infantería

MANUEL MORENO
toledo Actualizado:

Liderazgo, respeto, lealtad y humildad. Sobre estas cuatro palabras el teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, José Ignacio Medina Cebrián, cimentó ayer su lección inaugural del Curso Escolar 2012/13 de la Academia de Infantería. «No podemos disponer de cuadros de mando y soldados que no sean útiles por falta de preparación, por falta de liderazgo o por carencia de ejemplo hacia sus subordinados», dijo en un discurso que el director de la Academia, Fernando Aznar Ladrón de Guevara, calificó de «conferencia de gran calado».

Con un salón de actos repleto de público -militares en su mayoría-, el general Medina se dirigió desde el atril a los 659 alumnos que cursarán sus estudios en el centro castrense: 164 de la Escala Superior de Oficiales y 495 de la Escala Básica de Suboficiales. «Si no os esforzáis, no os respetarán la mayoría de vuestros subordinados», afirmó el mando.

Ahora con destino en Sevilla, el general Medina conoce muy bien la Academia de Toledo, donde llegó por primera vez hace 41 años para realizar sus dos cursos de oficial de Infantería antes de recoger su despacho de teniente. «Eran por supuesto años distintos, profesores diferentes, otros programas y materiales, pero era la misma Academia, con la misma solera, la que le dan sus años de experiencia, los nombres de los laureados y medallas individuales en sus paredes», recordó el general, quien reivindicó el conocimiento de idiomas por parte de los militares para las misiones exteriores, principalmente.

Cambiarlo todo

El orador también aconsejó a los futuros oficiales y suboficiales que disfruten de su trabajo y que transmitan «esa sensación a vuestros subordinados, estad orgullosos de la unidad en la que servís (...), que no sea o lo parezca un suplicio ir a vuestra unidad cada día». No obstante, el general Medina también hizo hincapié en la humildad y el inconformismo. «Cuando lleguéis a las unidades, no penséis que los que han estado antes que vosotros eran torpes (...) Huid de querer cambiarlo todo. Pero huid también del conformismo y del aquí siempre se ha hecho así», espetó a los futuros tenientes y sargentos.

El general aseguró que el Ejército se ha ido adaptando a la sociedad actual, por lo que «la mentalidad debe estar abierta a todos los cambios, eso sí separando lo que es esencial para las Fuerzas Armadas de lo que es circunstancial». «No es fácil de discriminar, pero hay que estar preparados y tener una gran capacidad de análisis», añadió Medina, quien se refirió a la «controvertida» Ley de la Carrera Militar, «que, nos guste más o menos, será la que se aplique».

No obstante, advirtió a los alumnos que «no hagamos caso de muchos cantos de sirena que tratan de aprovechar cualquier modificación que se realiza para sacar rendimiento interesado y tratan de buscar, unas veces sin querer y otras más interesadamente, la separación de oficiales y suboficiales, de estos con la tropa, etc., siempre en perjuicio del compañerismo, la lealtad y todas las demás virtudes que han constituido siempre el corazón de las Fuerzas Armadas, y esas sí que deben ser permanentes».

Por eso, «el compañerismo, el sacrificio, la lealtad a nuestros jefes y subordinados, la disciplina, son todos valores que hay que fomentar». «Valores -añadió- que en muchos casos los vais a tener que inculcar ante gente que no ha sido educada en estos conceptos y a los que hay que infundírselos (...); en definitiva, os deben ver como el modelo a seguir, el lídel del grupo, aquel a quienes todos quieren imitar, aquel a quien le cuenten sus problemas, a quien vean como ese cuadro de mando que es capaz de darles una palabra de ánimo y aquel que no es rencoroso con algunas actitudes que han sido sancionadas». «No debemos olvidar -subrayó el general- que mandamos personas, hombres y mujeres, con sus problemas, sometidos en muchos casos a una tensión exterior porque en su círculo, incluso el más próximo, no son comprendidos o en algunos casos, incluso, objeto de burla por representar unos valores que otros no saben entender y que en algún caso les puede llevar a obrar como ellos no lo harían en unas condiciones normales».

Para finalizar, el general animó a los futuros tenientes y sargentos que aprovechen el tiempo en el centro castrense toledano para formarse, «pero tened en cuenta que el final de la Academia es solo el principio de una profesión apasionante (...), que no tiene nada de rutinaria, a la que es necesario dedicar todo el tiempo, y si os volcáis en ella, eso os llevará a disfrutarla».