Cae una banda dedicada a los robos con violencia

Cae una banda dedicada a los robos con violencia

La Guardia Civil detiene a 16 individuos en Madrid y varios pueblos de Toledo

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TOLEDO

La Guardia Civil de Toledo ha desarticulado una organización criminal dedicada a robar y atracar en las provincias de Madrid y Toledo y ha detenido a dieciséis personas, recuperando gran cantidad de armas utilizadas para cometer los delitos. Los detenidos son catorce hombres y dos mujeres, todos españoles, salvo tres de los varones, que son de nacionalidad marroquí, chilena y rumana. De los dieciséis arrestados, tres están ya en prisión, uno está en un centro de menores y doce se encuentran en libertad con cargos.

El subdelegado del Gobierno en Toledo, Javier Corrochano, dio cuenta ayer en Talavera de la Reina de la denominada «Operación Farándula», que ha permitido esclarecer un total de 44 delitos. La investigación se inició el pasado diciembre cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que se había cometido un robo con violencia e intimidación en una vivienda habitada de la localidad de Pantoja.

El atraco fue cometido por cuatro personas que, ocultando sus rostros, intimidaron a los ocupantes de la casa con armas blancas y de fuego, consiguiendo sustraer joyas y dinero.

Atracos planificados

Después, el 11 de febrero, los mismos autores cometieron otro atraco con arma de fuego en un estanco de Cedillo del Condado, confirmando con ello a los investigadores que se encontraban ante una banda organizada que operaba por la zona norte de Toledo.

La Guardia Civil pudo ir identificando a todos los sospechosos, localizar sus domicilios y las viviendas que utilizaban como almacén.

Los investigadores de la Guardia Civil consiguieron igualmente descubrir e identificar a las personas encargadas de comprar y vender en el mercado negro los objetos que sustraía la banda (receptadores).

Esta organización criminal planificaba perfectamente los atracos y para ello establecía varías fases. La primera de ellas era recabar información de posibles víctimas por los comentarios y rumores de terceras personas en las localidades en las que actuaban.

La segunda fase era vigilar a la víctima con vehículos sustraídos y las matrículas modificadas, con el fin de saber su rutina diaria y conocer el horario en el que estuviese en su domicilio. La tercera fase era la planificación del atraco: personas necesarias, armas a utilizar, la forma de acceder a la vivienda y la huida. La cuarta fase era la comisión del propio atraco y la última fase del delito era la comercialización rápida de los objetos robados para no tener que almacenarlos.

En los atracos siempre utilizaban monos de trabajo y pasamontañas y los objetos sustraídos eran siempre joyas y dinero u otros objetos que los receptadores de la banda tenían previamente vendidos en el mercado negro y que se consideraban «encargos».

El 28 de marzo, los investigadores contaban con suficiente información para detener a los presuntos autores, por lo que se inició la fase de explotación de la operación «Farándula». Ese día, con el apoyo de perros adiestrados y Unidades Especiales de la Guardia Civil, se realizaron seis registros simultáneos en domicilios del poblado de Las Barranquillas (Madrid) y en las localidades toledanas de Lominchar, Pantoja y Yuncos, consiguiendo la detención de los principales cabecillas de la organización criminal e incautando armas de fuego.

Delitos a la carta

Dos días después, la Guardia Civil continuó con los registros en la provincia de Toledo, cinco en este caso, en Yuncos, Villaluenga, Pantoja y Numancia de la Sagra. Se procedió a más detenciones e incautación de armas.

La fase de «explotación» finalizó el 4 de abril con la detención de los presuntos receptadores de la banda, encargados de vender el material en el mercado negro y recibir «encargos» para la comisión de los atracos.

La investigación continúa abierta y no se descarta que puedan ser autores de más delitos cometidos en las últimas fechas.