Lugar del accidente
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Un bebé muere en la misma carretera donde nació dieciséis días antes

Amelia viajaba con su madre y otra mujer en un turismo monovolumen, que chocó con un camión dentro del término municipal de Cebolla (Toledo)

TOLEDOActualizado:

Un bebé ha muerto este martes en la misma carretera donde había nacido dieciséis días antes. La niña, de nombre Amelia, falleció en un accidente de tráfico ocurrido pasadas las nueve de la mañana en el kilómetro 52,500 de la carretera CM-4000, dentro del término municipal de Cebolla (Toledo).

Amelia había sido alumbrada seis kilómetros y medio más adelante el 13 de marzo, en una rotonda del cercano municipio de Montearagón, cuando su madre y su padre se dirigían en coche al hospital de Talavera de la Reina para el parto. La niña tenía prisa por salir y no había tiempo a que el equipo médico llegara.

Sin embargo, la corta vida de Amelia se truncó este martes sobre ese mismo asfalto. Regresaba a casa después de haber sido vacunada en el centro de salud de Cebolla. Pero a las 9.10 un camión y el turismo monovolumen donde Amelia viajaba colisionaron en un peligroso cruce del pueblo; un punto donde ya ha habido varios accidentes, alguno mortal, según recordó el alcalde de Malpica de Tajo, Juan Carlos Flores, población donde reside la familia de la criatura.

El impacto se produjo en la intersección de la calle de Talavera con la CM-4000. El camión circulaba por la carretera secundaria cuando el turismo irrumpió probablemente en la calzada. «Los primeros indicios apuntan a que la conductora del turismo debió de hacer alguna maniobra indebida», señaló Flores. En este vehículo monovolumen viajaba Amelia junto con su madre, Victoria Samiri, rumana de 40 años, y otra compatriota, de 55 años, quien conducía el turismo.

Rescate complicado

Tras el violento choque con el camión, el turismo fue desplazado hasta el terraplén de la carretera, pero no cayó al arroyo que pasa por debajo, a tres metros de altura, gracias a un bionda (barreras de seguridad metálica). La mitad trasera del vehículo quedó suspendida en el aire, lo que complicó el rescate por parte de los bomberos del consorcio provincial de Toledo. Estos tuvieron que trabajar durante casi una hora para asegurar el turismo monovolumen y poder sacar del vehículo al bebé y a las dos mujeres.

El cuerpo sin vida de Amelia fue hallado en el maletero, donde los bomberos encontraron también a la madre. Mientras, la conductora estaba atrapada en su asiento y tenía el cinturón de seguridad abrochado.

Los servicios sanitarios confirmaron dentro de una UVI la muerte de la bebé, mientras que su madre, en estado muy grave, fue evacuada en un helicóptero al hospital Virgen de la Salud de Toledo, donde ingresó en la Unidad de Vigilancia Intensiva.

«Lo sentimos mucho»

La conductora del turismo, con un traumatismo torácico, fue trasladada en una ambulancia al hospital Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina. Es el mismo centro sanitario donde dieciséis días antes el doctor Ricardo Juárez, jefe del servicio de Urgencias, había cortado el cordón umbilical de la pequeña Amelia en la misma puerta del hospital.

Por su parte, el camionero salió ileso del accidente, que movilizó a los bomberos de Santa Olalla, a la Guardia Civil, dos UVI móviles, una ambulancia y un médico de urgencias.

Aunque la bebé fue desplazada hasta el maletero por la violencia del impacto, en el turismo también se encontró una silla de coche para bebés. La Guardia Civil de Tráfico investiga si falló el sistema de retención del mecanismo o si Amelia no iba debidamente sujeta.

«Lo sentimos mucho. La niña ha nacido y ha muerto en la misma carretera», repetía el alcalde de Malpica, donde sus padres viven desde hace varios años. Ambos explotan un rebaño de ovejas, junto con otros compatriotas, en un cortijo alquilado en la zona de Hornaguera Baja, a unos tres kilómetros por carretera del pueblo.

Dos días de luto

Malpica ha cumplido este martes uno de los dos días de luto decretados por el Ayuntamiento tras el fatídico suceso. El alcalde desconocía el nombre de la bebé, porque todavía no había sido registrada en el consistorio. En el momento del accidente, el padre de Amelia estaba en Rumanía, adonde viajó el lunes para comenzar los trámites de la doble nacionalidad de la criatura. Sin embargo, regresó inmediatamente tras conocer las desgraciadas consecuencias del percance.

«Parece ser que la familia quería volver a Rumanía», señaló Juan Carlos Flores. Tal vez por ello el cadáver de Amelia se encontraba este martes por la tarde dentro de una cámara del tanatorio Hermanos Agüero de Talavera, a la espera de que llegase su padre y decidiese dónde enterrar el cuerpo de la niña. Finalmente, Amelia descansará en un nicho del cementerio municipal de la Ciudad de la Cerámica.