Vanessa Redgrave: «La vocación del teatro es la supervivencia del hombre»

CARMEN DEL CAMPOCIUDAD REAL. «La primera vez que presencié el asedio de Sarajevo, durante y después de la guerra, entendí que la vocación del teatro, en todas sus formas, es la supervivencia del

Actualizado:

CARMEN DEL CAMPO

CIUDAD REAL. «La primera vez que presencié el asedio de Sarajevo, durante y después de la guerra, entendí que la vocación del teatro, en todas sus formas, es la supervivencia del hombre». Así se expresaba ayer en Almagro la consagrada actriz Vanessa Redgrave, donde recibió el VI premio Corral de Comedias, dotado con 20.000 euros-cuya cantidad ha donado para la formación y el estudio teatral de los niños de La Mancha- y una escultura del artista albaceteño José Luis Sánchez.Fue en aquel escenario donde la actriz británica decidió seguir en el arte escénico, que estuvo tentada de abandonar en los años setenta. Entonces un director que la admiraba le advirtió que «sería un delito» tirar la toalla.

La homenajeada se mostró ayer muy ilusionada por el galardón, que recibió pocas horas antes de que bajara el telón del Festival Internacional de Teatro Clásico, y aseguró que sería un honor poder participar en alguna edición del festival. «Sólo hay que elegir el tema, el texto y con quién», declaró.

Redgrave, que confesó que si no hubiera sido por su compromiso en la capital manchega estaría en Tel Aviv, respondiendo a la llamada de sus amigos para que los europeos, libaneses y palestinos se unieran para encontrar la paz, dijo sentirse avergonzada de que los gobiernos estadounidense y británico hayan sido los únicos en rechazar la llamada de Kofi Annan para conseguir el alto el fuego, y lamentó que la gran mayoría de las víctimas hayan sido los niños.

Actriz comprometida

La artista británica elogió la labor de organizaciones humanitarias como Unicef, que en la guerra de los años ochenta consiguió hablar con los líderes militares de la región (había entonces hasta trece facciones distintas), para conseguir el alto el fuego: «Deberían aprender de aquella experiencia». Muy sensibilizada con la situación que atraviesa el Líbano, aseguró que «el alto el fuego es posible y necesario», afirmando que hay gobiernos muy importantes implicados en el conflicto.

La actriz, que se ha distinguido no sólo por su larga trayectoria cinematográfica, sino por su permanente contacto con el mundo de los clásicos, reconoció la importante labor que desarrolla el teatro en general. Aunque también se refirió a otras manifestaciones culturales, como la música, «que tienen una capacidad mayor de traspasar fronteras». Se refirió a la Orquesta del Diván, que dirige Daniel Barenboim, con sede en Sevilla, compuesta por jóvenes árabes e israelíes, como un elemento pacificador. Y reiteró que el teatro también tiene su función, aunque necesitaría más ayudas.

En alusión a los festivales como el de Almagro -que apoya siempre que puede-, señaló que a veces no dejan de ser «un oasis en el desierto, páramos en territorios donde la gente se muere de sed». No obstante, se mostró muy afortunada de haber conocido y trabajado con directores de muchos países del mundo, «que han sabido encontrar pozos de agua», así como jóvenes creadores en todas las facetas.

La diva británica, que tuvo oportunidad ayer de admirar el Corral de Comedias y el Museo Nacional del Teatro, recordó que su primera experiencia con autores españoles fue con Federico García Lorca. «Gracias a un actor americano, hice «Bodas de Sangre» y me pregunto cómo me atreví a hacerlo».

Ovación sincera

La actriz, de 69 años y con una amplia trayectoría en la escena y el cine, advirtió que los hombres y mujeres del teatro no viven de los aplausos y que lo que más les preocupa es el trabajo bien hecho. «El aplauso más entusiasta te puede conducir a error, porque aunque no lo hayas hecho bien siempre aplaudimos».

La ovación que recibió anoche en el Corral de Comedias fue sincera, y la emoción, mutua. En ediciones anteriores han recibido el galardón el Teatre Lliure, Antonio Gades, Josep María Flotats, Miguel Narros, Andrea D´odorico y Michel Piccoli.