Proyecto del nuevo puente de Alcántara, en Cáceres
Proyecto del nuevo puente de Alcántara, en Cáceres - ABC

Dos toledanos harán el nuevo puente de Alcántara (Cáceres) junto al romano

Han sido los ganadores del concurso internacional convocado por la Junta de Extremadura

TOLEDOActualizado:

El estudio toledano Arquitectos Ingenieros Asociados (A. I. A.), que forman los hermanos Francisco y Ramón Sánchez de León (arquitecto e ingeniero de caminos, respectivamente), han sido los ganadores del concurso internacional convocado por la Junta de Extremadura para llevar a cabo la que sin duda será una obra emblemática, puesto que se trata de construir un nuevo puente junto al romano de la localidad cacereña de Alcántara, con el fin de evitar el paso de vehículos pesados que ahora atraviesan la impresionante infraestructura romana de casi 2.000 años. La adjudicación, resuelta a primeros de este mes, supone sin duda todo un hito para este estudio toledano, que concurrió al concurso con la consultora extremeña Ingex, aunque en su carrera han ejecutado otros puentes importantes como el Real de Badajoz, el atirantado de Talavera, el situado sobre el embalse de Buendía o el de Parapléjicos en Toledo.

El proyecto ganador, que será financiado por la Unión Europea, ha superado a más de 25 presentados desde los estudios más importantes de España. La estructura del nuevo puente junto al romano de Alcántara, también cercano a la presa, tendrá una longitud de algo más de 700 metros, correspondiendo al puente propiamente dicho 270 metros. En cuanto a los materiales a utilizar, en este caso se ha optado por el acero cortén, cuyo color oxidado mimetiza perfectamente con la pizarra que domina esa zona del río Tajo. Además, junto a la plataforma que servirá de paso para vehículos se construirá otra pasarela peatonal, al resguardo del tráfico, desde la cual los visitantes tendrán vistas directamente al puente romano. Esta pasarela peatonal forma parte de la otra parte de la propuesta arquitectónica, que consiste en un circuito cultural que comenzará en una zona habilitada para aparcamiento, donde también habrá un centro de interpretación. Desde allí el visitante puede hacer a pie un recorrido pasando por el puente romano y luego por el nuevo, o a la inversa, para disfrutar de las impresionantes vistas. El proceso de construcción, una vez desarrollado el proyecto, se calcula en unos dos años.