Tiempos de austeridad

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El Ayuntamiento de Toledo pide un crédito de 4 millones de euros y el Ministerio de Economía no autoriza la solicitud, con lo cual muchas partidas municipales quedarán paralizadas, entre las que se encuentran inversiones para el Cuerpo de Bomberos, Estación de Autobuses, depuradoras, Palacio de Congresos y otros etcéteras. ¿Y por qué dice nones el Ministerio de Economía? Porque para pagar el crédito, el Ayuntamiento se apoya en los ingresos de impuestos referentes a la construcción sin caer en el detalle de que el sector se ha llevado un batacazo y las recaudaciones por estos motivos no se corresponden con la realidad.

Los concejales del Partido Popular, en un gesto que les honra, están dispuestos a colaborar y trabajar junto al equipo de Gobierno municipal para buscar soluciones, y estas se encuentran en ser austeros, contener el gasto corriente y llevar a cabo previsiones sobre ingresos reales. Un problema de importancia que prohibe una actividad positiva en los asuntos locales, con lo cual y, como siempre, se perjudica al ciudadano, que para eso está. Para pagar impuestos y verlas venir según la aplicación del Plan de Ordenamiento Municipal.

La dichosa crisis se cuela por todas las rendijas y deja heladas las iniciativas más innovadoras que deben situarse en la lista de espera hasta que el viento de la economía sea más bonancible para los intereses toledanos. Y es que a la hora de dar créditos, los que tienen el dinero se lo piensan en demasía, miran con lupa la forma de recuperarlo y a la mínima se cierra el grifo sin más contemplaciones.

La barriada de Toledo que aventura calidad de vida y motivaciones vecinales es la de Azucaica. Poco a poco va situándose en un primer plano de actualidad merced al trabajo y laboriosidad de sus habitantes que se basan en los resultados de la convivencia.

Mitad pueblo mitad capital regional, Azucaica es protagonista de ambas entidades locales, y eso a pesar de que el Ayuntamiento no se implica mucho en sus infraestructuras y prefiere invertir de forma sobresaliente en el Polígono industrial, que para eso manda allí el concejal de la Vivienda, Aurelio San Emeterio, que busca los votos para Izquierda Unida en el granero que la sustenta.

Pero, a pesar de los pesares, el territorio de La Candelaria se aúna para sobresalir y como la asociación vecinal es fuerte y de principios muy arraigados, pues se lo trabaja con esfuerzo, que es lo que interesa. Aunque eso sí, los veteranos del lugar deberían estrechar aún más lazos de amistad y compañerismo con los nuevos inquilinos, dado que el encuentro beneficia a todos. Cuanto más población, más alto llegan sus demandas.

José Ponos

ALFILERITOS