Terremoto en el epicentro turístico

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POR A. RICA

ALICANTE. Numerosos vecinos de Algorfa, localidad alicantina de unos 5.000 habitantes que se encuentra situada al sur de esta provincia, abandonaron sobresaltados sus domicilios en la madrugada de ayer, alarmados por un «fuerte estruendo creciente y un temblor» que hizo moverse cuadros y hasta provocó la caída al suelo de algún objeto decorativo, según señaló el alcalde de este municipio, Antonio Lorenzo Paredes.

Al respecto, el primer edil de Algorfa explicó que aunque sabían que «hace 300 años se produjo un terremoto que echó abajo el pueblo, el temblor ha sido una situación nueva, que ha causado gran incertidumbre en la población, ya que ha sido de consideración». No obstante, a pesar del sobresalto, el movimiento sísmico no causó daños personales ni materiales, por lo que no fue necesario realizar ningún servicio de emergencia, según afirmaron fuentes de la Policía Local de este municipio.

Así, el primer seismo, de intensidad 3,4 en la escala de Ritcher, se produjo sobre las 00.40 horas y se sintió también en las poblaciones de Los Montesinos, Almoradí, Crevillente, Torrevieja, Guardamar del Segura, Benejúzar, Catral, Orihuela, Santa Pola, Elche, Alicante y San Pedro del Pinatar, según la información proporcionada por el Instituto Geográfico Nacional.

Seis réplicas

A partir de ese primer temblor y hasta las cuatro de la madrugada, se originaron seis réplicas más, aunque de menor intensidad, lo que provocó que muchos de los algorfeños permanecieran en la calle durante la madrugada. Así, fueron numerosos los habitantes que optaron por sacar sillas y hasta colchones a las aceras, ante el temor de que se produjera un seismo mayor, según señalaron fuentes policiales. Los agentes pasaron buena parte de la noche tranquilizando a los vecinos.

El Instituto Geográfico Nacional situó el epicentro del movimiento sísmico entre este municipio alicantino y el vecino de Los Montesinos. En esta localidad, el temblor también produjo nerviosismo a sus habitantes, que tras salir a la calle, regresaron a sus domicilios «aunque con cierto temor», según explicaron fuentes policiales.