El primado de Cuba pide en Illescas desterrar el odio para buscar la paz

JOSÉ REYES CALEROILLESCAS. Momentos históricos se vivieron ayer por la mañana en el monasterio de la virgen de La Caridad de Illescas. Los mitrados representantes de las once diócesis que conforman la

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JOSÉ REYES CALERO

ILLESCAS. Momentos históricos se vivieron ayer por la mañana en el monasterio de la virgen de La Caridad de Illescas. Los mitrados representantes de las once diócesis que conforman la Iglesia católica de Cuba visitaron la ciudad de la Sagra para conocer «in situ» el santuario de la virgen de La Caridad, patrona desde 1918 de la isla caribeña.

La comitiva cubana era encabezada por el arzobispo de Camegüey, Juan de la Caridad García; el cardenal de La Habana, Jaime Ortega, y el arzobispo metropolitano de Santiago de Cuba, Dionisio García Ibañez.

En la iglesia del monasterio se ofició una eucaristía que fue presidida por el primado cubano, Dionisio Ibañez y concelebrada por todos los obispos, así como por numerosos sacerdotes del arciprestazgo que preside el sacerdote nacido en Val de Santo Domingo, Javier Marchán. El párroco de Illescas, Eugenio Isabel Molero, dio la bienvenida a los ilustres concelebrantes y recordó al religioso Francisco Sánchez de Moya, nacido en Illescas. Fue un misionero franciscano que mandó construir un santuario en las tierras cubanas en el real sitio de Minas del Cobre, donde hoy es venerada la virgen de la Caridad del Cobre como la patrona de la isla de Cuba. En 2012 se conmemorará el 400 aniversario.

Dionisio García señaló en su homilía que «siempre ha habido momentos de cierta oscuridad, pero en estas situaciones la mejor manera de trabajar para conseguir la paz, la solidaridad y la justicia es desterrando el odio y practicando la caridad».

Finalizada la santa misa, se incorporó a los actos, el vicepresidente de la región Fernando La Mata, que junto al alcalde de Illescas y presidente de la diputación, José Manuel Tofiño, firmaron un convenio de hermanamiento entre la villa toledana Illescas con la conferencia de obispos católicos de Cuba.

Fernando Lamata recordó su presencia en Cuba hace más de un año, cuando el sacerdote diocesano de Toledo, aunque nacido en Alcázar de San Juan, Domingo Oropesa, fue consagrado obispo de Cienfuegos y conoció la situación de la Iglesia católica en la isla caribeña.

El obispo Domingo Oropesa se encontraba ayer exultante. Este sacerdote marchó hace décadas a Cuba, pero antes ejerció su labor pastoral en parroquias de la Archidiócesis como Fuensalida, Puente del Arzobispo y Los Navalucillos. Una de sus preocupaciones era conocer el estado de salud del párroco emérito de Fuensalida, don Teodoro, que se encuentra enfermo.