Precintan la nave donde un vecino de Hormigos guardaba ovejas sin permiso

B. YUSTE
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TOLEDO. Unos setenta vecinos habían previsto manifestarse ayer en Hormigos para protestar por los perjuicios causados por un rebaño de ovejas, que cruza diariamente el pueblo, ensuciando las calles de excrementos y orines. Al final, la convocatoria no se llevó a cabo, puesto que el Ayuntamiento consiguió precintar la nave utilizada por el propietario para guardar el ganado, sin el preceptivo permiso municipal. Para llevar a efecto la clausura de estas instalaciones, se desplazaron a este pequeño municipio seis agentes de la Guardia Civil, en respuesta a la petición que el alcalde había formulado hace unos días al delegado del Gobierno en la región, Juan Ignacio Zoido.

El alcalde de Hormigos, Damián Solórzano, que mostró su satisfacción por haber podido materializar una medida por la que venían luchando desde hace tiempo, manifestó que no descartan que el dueño de las ovejas reaccione ante esta iniciativa con la eliminación del precinto.

Si esto ocurriera, agregó el primer edil, debería actuar la Guardia Civil y el juzgado de Torrijos, al que se dio cuenta de los hechos a través del acta que se levantó durante el cierre de la nave, en el que intervino el alguacil del municipio, la secretaria del Ayuntamiento y dos testigos.

Solórzano explicó que ni el propietario del ganado ni el pastor no se acercaron en ningún momento a la finca, cuya entrada además permanecía limpia, algo que no ocurre otros días.