Pompa anuncia que promoverá la fusión de las dos mancomunidades de La Sagra

Según el responsable de la Sagra Alta, Alejandro Pompa, la futura agrupación podría albergar a municipios hoy no mancomunados como Recas y Lominchar

B. YUSTE
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TOLEDO. «La unión hace la fuerza». Este principio castellano podría imponerse en el seno de las dos mancomunidades que existen actualmente en La Sagra. Así lo planteó ayer, en declaraciones a ABC, el presidente de la Mancomunidad de la Sagra Alta, Alejandro Pompa, quien anunció que esta es una posibilidad que tiene previsto estudiar con el nuevo responsable de la agrupación de municipios de la Sagra Baja, Luis Rivera, con quien espera mantener una reunión.

Para Pompa, esta idea no es nada descabellada, puesto que la fusión de ambas entidades supondría una mejor disposición de recursos para afrontar distintos asuntos que preocupan a las poblaciones que integran la comarca sagreña, una de las zonas de la provincia que está experimentando un mayor crecimiento en los últimos años. Además, y si se llegara a materializar esta iniciativa, la futura agrupación supramunicipal podría albergar a otras localidades que, como Recas y Lominchar, en estos momentos no están mancomunadas, aún perteneciendo a la misma demarcación geográfica.

Por su parte, el presidente de la Sagra Baja, Luis Rivera, consideró ayer que la propuesta lanzada por el también alcalde de Carranque es bastante acertada, pues, evidentemente, «cuanto más fuerte es una mancomunidad, mejor puede gestionar sus recursos». Sin embargo, Rivera apuntó que, aunque esta es una cuestión que se deberá tratar con el tiempo, su objetivo más inmediato pasa por determinar si los pueblos que ahora están adscritos a la mancomunidad que preside tienen intención de continuar en ella o, si por el contrario, entienden que ésta ya no es necesaria, al haberse resuelto el problema más acuciante y por el que se constituyó la agrupación como es el abastecimiento de agua. «Desconozco si los ayuntamientos que se incorporaron a esta mancomunidad tras su creación querrán seguir a partir de ahora, cuando los problemas de agua ya no son tales», puntualizó. Una vez que despeje esta incógnita después de sondear la opinión de los alcaldes de la zona, Rivera manifestó que no tendrá inconveniente para sentarse en la mesa con el presidente de la Sagra Alta, con quien le une su condición de socialista, para abordar los pros y contras de una unión que a todas luces se presenta como imprescindible en lo que respecta a la promoción de mecanismos encaminados a regular el despegue urbanístico y residencial que afecta a dos mancomunidades que, se quiera o no, han generado la división de una comarca natural como es La Sagra.