La población de la provincia roza ya los 600.000 habitantes por el enorme despegue de la Sagra Tanto Toledo. con 75.533 habitantes, como Talavera, con 82.975, ven aumentados sus padrones

Un dato espectacular es el protagonizado por Seseña, que en 1996 tenía tan sólo 3.597 habitantes y cuya población se ha incrementado hasta las 9.290 personas

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VALLE SÁNCHEZ / M. J. MUÑOZ

TOLEDO. En 1996 había 515.880 habitantes en la provincia de Toledo. Diez años después, la cifra ha experimentado un incremento espectacular hasta alcanzar los 598.256, un aumento de 82.376 personas, según los últimos datos arrojados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre población y registrados a 1 de enero de 2005. Sólo en el último año (578.060 personas vivían en la provincia en 2004), los habitantes de la provincia se han incrementado en 20.196 (variación absoluta), lo que representa el 3,49 por ciento de subida o variación relativa.

En lo que respecta a la capital Toledo, en tan sólo un año ha crecido en 2.048 personas, pasando de 73.485 en 2004 a 75.533 en 2005, Es decir, el pasado año se cruzó la barrera de los 75.000 habitantes, algo impensable hace diez años, cuando la Ciudad Imperial tenía tan sólo 66.006 habitantes. Ahora somos 9.527 toledanos empadronados más.

La mayor población de la provincia sigue estando en manos de Talavera de la Reina, la segunda ciudad de Castilla-La Mancha en número de habitantes. Ahora están empadronadas en la Ciudad de la Cerámica 82.975 personas, 2.670 más que hace un año (80.305 a 1 de enero de 2004) y 12.053 más que hace diez años, en que la población tan sólo alcanzaba las 70.922 almas.

No todas las zonas de la provincia han crecido de la misma manera ni al mismo ritmo. El efecto frontera con la provincia de Madrid ha liderado el despegue de la comarca de la Sagra, la más industrializada de la provincia junto a Toledo y su creciente Polígono Industrial. Como dato espectacular de crecimiento demográfico destaca la localidad de Seseña, que hace diez años tenía una población de 3.597 personas. Ahora, en pleno apogeo de las operaciones urbanísticas de la zona, en Seseña están empadronados ya 9.290 habitantes, y el despegue no ha hecho más que empezar. Sólo en este último año, su población ha subido en 1.669 almas.

Lo mismo ocurre con la capital de la comarca, Illescas, que el pasado año ya se convirtió en la tercera localidad de la provincia. Ahora tiene 14.771 habitantes, frente a los 9.743 del 96. En solo un año, 1.079 personas han pasado a engrosar su ya abultado padrón. Los pueblos limítrofes de esta comarca en expansión, como Yuncos, Ugena, Cabañas de la Sagra, Borox, Yeles, Lominchar, Mocejón, Numancia de la Sagra, Pantoja, Villaluenga de la Sagra o Villaseca de la Sagra, por citar algunos, se han incrementado por encima de la media de la provincia.

Puede hablarse de cierto estancamiento poblacional en la Mancha toledana, registrado en pueblos como Quintanar, Madridejos, Corral de Almaguer, Mora, Consuegra, La Puebla de Almoradiel, La Villa de Don Fadrique, Villacañas.

Otro fenómeno demográfico espectacular es el que vive Toledo y sus pueblos limítrofes como Argés, Bargas, Burguillos, Cobisa y Olías del Rey, convertidos en auténticas poblaciones dormitorio. Sólo un ejemplo: Cobisa, con 1.034 habitantes en 1996, ha triplicado su población en diez años. Ahora tiene empadronadas 2.902 personas.

Aunque en mucha menor medida, este fenómeno expansivo también se registra en la comarca talaverana, donde poblaciones como Pepino o Mejorada han visto incrementada su población.