El uso de la piscina municipal de Hormigos enfrenta a un concejal del PP y al alcalde

MANUEL MORENO
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TOLEDO. El concejal del PP de Hormigos, Pablo Rioja, denunció ayer que un empleado municipal, sus familiares y determinados amigos del alcalde, el socialista Damián Solórzano, están utilizando por las tardes la piscina municipal, cerrada al público durante el verano porque no se han encontrado socorristas.

En un comunicado, Rioja lamenta que mientras estas personas están utilizando la piscina municipal «como si fuera una instalación privada», el resto de los vecinos se ven obligados a renunciar al uso y disfrute de unas instalaciones «cerradas al público por la desidia de un alcalde», señala el concejal «popular».

En declaraciones a ABC, Damián Solórzano desmintió las palabras de Rioja. «El cierre de la piscina se debe a la falta de socorristas. No quise hacer contrato a nadie hasta que se celebrasen las elecciones municipales, hemos llamado a más de 200 teléfonos de socorristas y no hemos encontrado a nadie dispuesto para venir a la piscina», señala el alcalde, quien aclara el uso que se está dando actualmente al recinto: «Lo que sí encontramos fue a un jubilado con el título de profesor de natación que ofreció dar clases a mujeres y niños para que aprendan a nadar, con lo que se están beneficiando más de 40 personas, incluidos los sobrinos de este señor \, que no están empadronados en el pueblo, y otros familiares suyos. Nunca había visto la piscina tan llena de gente, porque Hormigos tiene el río Alberche a un kilómetro y medio y la juventud prefiere irse allí para bañarse».

El alcalde reconoció que los dos empleados municipales contratados por el Ayuntamiento han podido darse este verano un chapuzón en la piscina «mientras han estado haciendo algún trabajo de mantenimiento, pero yo no se lo voy a prohibir». Desmiente, en cambio, el uso «privado» del que habla Rioja por parte de familiares y «determinados» amigos del alcalde. «Ni yo he metido los pies todavía en la piscina», agrega Solórzano, quien lleva dieciséis años en la Alcaldía y ocho de concejal.

La huerta y el contador del agua

El concejal del PP manifestó también que el padre del alcalde ha estado durante 15 años sin contador de agua en una parcela, donde tiene una huerta que «regaba alegremente», pero qu, tras detectarse este hecho e instalar un contador en la finca, ha dejado de regar y la huerta se le ha secado.

Sobre este asunto, Solórzano se sorprendió de la memoria de Rioja. «Se fue del pueblo a Madrid con 14 ó 15 años, tiene ahora unos 40 y hace dos ó tres años volvió porque se había hecho una casa en Hormigos. No sé como este señor \ se acuerda de hace 15 años. ¿Lo de la huerta? También es mentira. Se riega, está verde y podéis venir a hacer fotografías», indicó el alcalde.