José Bono

A pesar de exigírselo a Aznar, Bono no excluye al vino en sus leyes sobre drogas y alcohol

MARÍA JOSÉ MUÑOZ
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TOLEDO. El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, se ha puesto a la cabeza de los colectivos y organismos que exigen al Gobierno central que excluya el vino de la lista de bebidas alcohólicas contemplada en el Anteproyecto de Ley del Consumo de Alcohol, conocida popularmente como «Ley Antibotellón».

En este Proyecto de Ley que ha redactado el Ministerio del Interior se definen las bebidas alcohólicas como «aquellas bebidas cuyo contenido o graduación alcohólica, natural o adquirida, sea igual o superior al uno por ciento de su volumen», la misma definición, curiosamente, que la contemplada en la Ley de Castilla-La Mancha contra la Venta y Publicidad de Bebidas Alcohólicas a Menores, del año 95.

El año pasado, el Gobierno de Castilla-La Mancha presentó un Anteproyecto de Ley sobre Drogodependencias, que dice: «a los efectos de esta ley, se consideran drogas aquellas sustancias tanto legales como ilegales que, suministradas al organismo, son capaces de generar dependencia y pueden provocar cambios en el comportamiento y/o efectos nocivos para salud y el bienestar de las personas. Tienen tal consideración: a- Las bebidas alcohólicas/ b- El tabaco/ c- Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas... y d- Otras sustancias capaces de producir los efectos y consecuencias antes descritos». Esta ley entiende como bebida alcohólica «toda bebida, natural o compuesta, cuyo contenido o graduación alcohólica natural o adquirida sea igual o superior al uno por ciento de su volumen», sin hacer exclusión alguna del vino.

La polémica surgida en torno a la prohibición de fumar en establecimientos de hostelería que establecía ese texto legal obligó al Gobierno de Bono a retirar ese artículo, después de haber remitido el borrador a 160 colectivos para que dieran su opinión y enriquecieran el texto. En el mes de julio del año pasado, el Consejo de Gobierno remitió el anteproyecto de Ley al Consejo Consultivo, que comenzó a informar. De repente, el Ejecutivo autónomo retiró el anteproyecto y lo volvió a remitir dividido en dos: todo lo que tenía que ver con el alcohol se incluyó en la Ley del 95 sobre Prevención del Consumo y Venta de Alcohol a menores de 18 años (para lo que se emprendió una reforma de la ley) y la Ley de Drogodependencias, -ya descafeinada-, se limitaba entonces al tabaco y las drogas duras.

Mientras tanto, el Gobierno central lanza su anteproyecto de la «Ley del Botellón», relativa a la venta y publicidad de alcohol a menores, y es cuando Bono comienza su «cruzada» contra la demonización del vino (incluso le ha escrito una carta a Aznar) pidiendo una excepción con esta sustancia que no ha hecho en sus propias leyes regionales.

El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene «congeladas» sin remitir a las Cortes regionales ambas leyes, tanto la del alcohol como la de drogodependencias, a pesar de que las dos han sido ya dictamindas por el Consejo Consultivo. Según ha señalado a ABC el director general de Planificación y Atención Sociosanitaria, José Luis López, la ley sobre la venta de alcohol a menores está «en suspenso» a la espera de que el Gobierno central saque la «Ley Antobitellón».