Pan para hoy...y mañana

Pan para hoy...y mañana

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MARÍA JOSÉ MUÑOZ

TOLEDO. En los últimos días, la crisis económica ha traído al comedor más niños de lo habitual. Se trata de los hijos de matrimonios jóvenes que se han quedado sin trabajo, a los que Cáritas ayuda incluso a pagar algún recibo de la luz. Lo explica la presidenta toledana de esta ONG, Marisa Martínez, quien subraya las dificultades para atender a las personas sin recursos. Y es que Cáritas hace lo que está en su mano: «atendemos casos puntuales, de mucha urgencia, que nos vienen desde las parroquias. No podemos pagar una hipoteca, pero sí contribuir a suavizar la angustiosa situación de algunas personas».

Desde este ámbito, el de las iglesias, se canaliza la información y la ayuda a los carentes hasta de un plato de comida, cada día más numerosos, y la central de Cáritas en Toledo abre las puertas de su comedor todos los días, de lunes a viernes, sirviendo sobre las mesas de los más necesitados menús de buena calidad ricos en proteínas y solidaridad. Desde que abriera el pasado 9 de diciembre, todos los días de la semana -con la sola excepción de sábados y domingos- salen del restaurante «Las Torres» en grandes recipientes los menús con destino a un comedor que atiende un grupo de voluntarios de la parroquia San José Obrero, del Polígono, en horario de 13.30 a 14.30. «Nosotros les damos la carne o el producto que sea y el restaurante nos lo guisa; una institución nos ha cedido una nave para almacenar los alimentos; una fábrica de Lominchar nos envía pollos precocinados; desde Los Yébenes nos llega un tráiler con patés; la empresa García Lozoya nos ayuda, la empresaria Ángela Moreno nos regala la fruta, Carnes Copado nos hace un descuento especial...», cuenta Martínez, quien alude a la necesidad de ampliar las plazas del comedor hasta llegar a 25, algo que ocurrirá la semana próxima y que ha precisado de la compra de otra mesa.

Según la presidenta de Cáritas, desde el verano pasado se han incrementado en más del 50 por ciento las peticiones de ayuda a la organización. Tras pasar por el comedor, algunos comensales obtienen una de las diez plazas en el Taller de Jardinería de Cáritas, donde reciben formación y una beca. Pan para hoy...y mañana.