Page prepara una reunión con los alcaldes del Área Metropolitana

VALLE SÁNCHEZTOLEDO. El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, prepara una reunión para los próximos días en la que participen todos los alcaldes de los pueblos limítrofes con Toledo con el fin de

VALLE SÁNCHEZ. TOLEDO.
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El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, prepara una reunión para los próximos días en la que participen todos los alcaldes de los pueblos limítrofes con Toledo con el fin de avanzar sobre el proyecto de creación de un Área Metropolitana, un proyecto del que se lleva hablando desde hace más de veinte años en la ciudad y que no llega a materializarse. En principio son ocho los municipios afectados: Bargas, Olías del Rey, Mocejón, Cobisa, Argés, Burguillos, Nambroca, además de Toledo capital, aunque hay otros cinco que también tienen intención de formar parte de este área: Polán, Magán, Villaseca de la Sagra, Guadamur y Cabañas de la Sagra.

La idea es fijar un objetivo en el que se concilien los intereses de Toledo capital y los pueblos que le rodean buscando un punto de equilibrio que, por el momento, parece difícil de alcanzar porque desde el Ayuntamiento de Toledo se busca, sobre todo, «preservar los intereses de desarrollo de la capital», tal y como explicó el alcalde tras una reunión con el presidente del Grupo Popular, Lamberto García Pineda, con quien espera alcanzar un acuerdo en este sentido.

Así, a lo largo de los próximos meses se avanzará en la idea de qué hacer y qué no hacer con respecto al Área Metropolitana de Toledo. El alcalde aseguró que el esfuerzo para sacar adelante este proyecto tiene que centrarse inicialmente en el transporte urbano e interurbano.

García-Page manifestó que ya ha mantenido conversaciones con la Junta de Comunidades, aunque aclaró que se trata de «un asunto muy complejo que puede tener muchas derivadas y alcances muy diversos», aunque está claro que la prioridad debe ser la relación de todas las poblaciones «a nivel de transporte».

Y, mientras tanto, este asunto continúa provocando polémica en la ciudad. La última fue que en el pleno del pasado mayo se aprobó una moción con los votos del PP e IU y la abstención del PSOE para exigir su puesta en marcha.

En una reciente entrevista con ABC, el alcalde daba más pistas sobre su postura ante este asunto, Según explicó, el Área Metropolitana se debe negociar «con sosiego». «Llevo tiempo madurando algo y es que casualmente el único problema puntual y gordo de tráfico que tenemos es la N-403, que no afecta al Área Metropolitana. Por eso, soy totalmente contrario al concepto de algunos de que en los pueblos de alrededor exista la misma prestación de servicios que en Toledo. Eso es tanto como invitar a la gente a que se vaya a vivir fuera de Toledo y no quiero», dijo. Incluso, aseguró que «si yo llegara a la conclusión de que algunos pueblos buscaran desarrollos incomprensibles e irrazonables a costa de la ciudad de Toledo pediré a la Junta que elabore un Plan de Ordenación Territorial para la zona centro de Toledo».

A su juicio, «sería absurdo extender los servicios de la capital a los demás pueblos porque eso sería ir en contra de los intereses de Toledo. «Eso lo puede decir el PP, IU o el sursum corda. Por ahí no voy a pasar», advirtió.

Mientras tanto, desde diferentes ámbitos se pide que se tomen medidas para impedir que aumente el número de vehículos que acceden a diario a Toledo. De hecho, según estudios recientes, el 85% de los coches que entran todos los días por el Puente de la Cava, -uno de los puntos conflictivos de tráfico de la ciudad- son de personas que no viven en el término municipal.

El primer proyecto en serio que se presentó sobre el Área Metropolitana fue en la segunda etapa de alcalde del socialista Joaquín Sánchez Garrido, entre el 1991 y el 1995. Tras un parón de varios años, los grandes problemas de tráfico que sufría la ciudad hicieron al ex alcalde, el popular José Manuel Molina retomar el asunto que tampoco llegó a hacerse realidad por los problemas entre la Administración regional y local. Y eso que, en 2003, hace cinco años, el entonces consejero de Obras Públicas, Alejandro Gil, convocó a los alcaldes de Toledo, Bargas, Olías, Mocejón, Nambroca, Burguillos, Cobisa y Argés a una reunión. Pero, nunca más se supo.