Opositores denuncian otro examen de la Junta por la dificultad y ambigüedad de las preguntas

Un grupo de opositores que realizaron el examen el pasado día 19 se ha dirigido al presidente del tribunal calificador denunciando su disconformidad con el cuestionario

ABC/
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TOLEDO. Aunque todavía no se ha publicado el listado de aprobados y suspensos, la mayoría de los participantes en el examen del domingo día 19 para el acceso libre a plazas del Cuerpo Auxiliar Administrativo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se temen lo peor. Un grupo de opositores han denunciado la dificultad y complejidad de la mayoría de las preguntas y su forma ambigua de formularse, y así se lo han manifestado a través de una carta al presidente del tribunal calificador, Juan Jesús Fernández Gallardo. Y es que, en suma, su sospecha se dirige a que, de nuevo, otro proceso selectivo no sirva para cubrir todas las pruebas y se termine otra vez convocando una bolsa de trabajo para cubrir las necesidades de la Administración autonómica.

Esta nueva queja ante un examen se produce, además, poco tiempo después del escándalo que supuso la prueba de acceso al Cuerpo Jurídico, donde sólo aprobaron once de casi mil aspirantes, y que terminó con la destitución del anterior director general de Función Pública ante las sospechas de filtración de exámenes, ya que entre los aprobados había familiares suyos.

En la carta remitida al presidente del tribunal, Juan Jesús Fernández Gallardo, ese grupo de opositores manifiesta su «malestar y disconformidad» con el examen, y le formulan las siguientes preguntas: «¿qué tipo de personal se selecciona en este examen?», y en base a que, según la convocatoria, pueden presentar la solicitud aquellas personas con estudios básicos se preguntan «¿realmente considera usted como presidente del tribunal que el examen era el adecuado al perfil de los solicitantes?».

Eternos opositores

La carta alude al artículo 19.1 de la Ley 30/84 de medidas para la Reforma de la Función Pública, que señala que «los procedimientos de selección cuidarán especialmente la conexión entre el tipo de pruebas a superar y la adecuación a los puestos de trabajo que se hayan de desempeñar incluyendo a tal efecto las pruebas prácticas que sean precisas».

En base a ello, en la misiva los remitentes expresan que «somos demasiados los que hemos dedicado muchos meses, incluso años, de nuestras vidas implicando no sólo a nosotros mismos sino a la gente que nos rodea, amigos, familia, preparando estos exámenes. No queremos ser eternos interinos ni eternos opositores; tampoco pedimos nada que nos nos hayamos ganado con nuestro esfuerzo, simplemente consideramos que el nivel de las preguntas, sobre todo en el área de informática, es inapropiado al grupo de aspirantes».

Las quejas de estos opositores se basan, de forma general, en «preguntas excesivamente complejas que en nuestras funciones diarias no están incluidas por no ser propias de un auxiliar administrativo». Pero también denuncian que «un gran porcentaje de los enunciados de las preguntas es ambiguo, lo que provoca que haya varias respuestas posibles o incluso ninguna correcta».

Bolsas de trabajo

En el último párrafo de la carta la presidente del tribunal se hace referencia a los males que, a su juicio, se han venido repitiendo en una y otra convocatoria de oposiciones. En este sentido, señalan que «no nos faltan referencias a otros procesos selectivos en los que no se han cubierto las plazas ofertadas, no sólo en su primera convocatoria, sino en convocatoria extraordinaria y en las que ha hecho falta incluso convocar bolsas de trabajo para cubrir las necesidades de la Junta, lo que genera procesos excesivamente largos, inseguros para todos los participantes y en un porcentaje muy elevado de interinidad entre el personal de la Junta. Seguro que no es ese el objetivo de este Tribunal y que se intentará que ese precedente no se vuelva a repetir».

Además de la carta al presidente del tribunal calificador, este grupo de opositores señala en otra enviada a ABC que en el mencionado examen -«que nadie sabía por dónde cogerlo»-, «más de la mitad de las preguntas son de informática, y de las que ni siquiera los profesores de las academias que preparan son capaces de contestar correctamente, y eso teniendo el ordenador delante».

También apuntan al hecho de que en el temario había «Cultura general», pese a lo cual apenas si entraron preguntas de este área. «Somos castellano-manchegos y ya contamos con que de otras Comunidades puedan venir mejor preparados y quitarnos la plaza -señalan-, pero ya está bien que haya más preguntas de informática supermemorizada y sólo caiga una pregunta de nuestra tierra y ninguna del famoso IV Centenario del Quijote que tanto preconizan nuestros representantes políticos». Concluye esta carta recordando que «y luego que nos enteremos, como ocurrió hace poco en las oposiciones de Jurídico, de que presuntamente se filtraron exámenes. ¡Así no hay quien opte a un puesto de trabajo!».