Francisco Núñez
Francisco Núñez - ABC

«No soy el candidato del aparato; no tengo la culpa de ilusionar a muchísima gente»

Francisco Núñez, precandidato a la Presidencia del PP de Castilla-La Mancha

TOLEDOActualizado:

Francisco Núñez (36 años y alcalde Almansa desde 2011) lleva días pateándose Castilla-La Mancha de punta a punta, a un ritmo de mil kilómetros dirios, en su campaña para suceder a Cospedal. Quiere trasladar a la región el modelo que, como presidente provincial, ha gestado en Albacete: modernizar el partido, mantenerlo unido y abrir puertas a los militantes, pero, sobre todo, sueña con echar del Gobierno en mayo a Page y a Podemos. Este jueves, en las primarias que celebra el PP, para las que se han inscrito más de 7.100 afiliados, podría convertirse en presidente regional; eso sí, tiene que obtener más del 50 por ciento de los votos y sacar quince puntos a su rival, Carlos Velázquez, el otro candidato en liza, al que le recuerda que, con unidad, «podemos convertirnos en un partido imbatible».

No queda nada para las primarias. ¿Qué balance hace de estos días?

Han sido días muy emocionantes, de mucha ilusión, días en los que hemos recorrido la región con un mensaje de optimismo, un mensaje centrado en que si hay unidad y si el afiliado cobra protagonismo seremos capaces de recuperar esa ilusión en la victoria.

Su primera salida fue a Cebolla.

Siempre he concebido la política como vocación de servicio a los demás y en Cebolla hubo una riada que arrasó calles y negocios y teníamos que demostrar que el PP y, en este caso la candidatura que represento, siempre va a estar donde haga falta.

¿Qué es lo primero que transmite cuando llega a los pueblos?

Lo primero que digo es que hay que normalizar las primarias, que es bueno que los afiliados elijan a quien quieren que les represente y, lo segundo, les transmito ilusión, que es posible ganar a Page y a Podemos. Desde la unidad, la fortaleza, con mentalidad ganadora, aplicando técnicas de vanguardia, de frescura, de renovación y de ilusión, como las que se están aplicando en la dirección nacional, nos convertimos en un partido imparable. Tenemos que estar orgullosos de ser de Castilla-La Mancha y tenemos que trabajar juntos para ganar a Page.

Lo que ha saltado a la opinión pública, sin embargo, es el desencuentro entre las dos candidaturas.

Desde el minuto uno de mi campaña he dicho que nuestro único trabajo es el de la ilusión, del compromiso y del orgullo por esta tierra y este partido. Si se ha producido algún tipo de agresión verbal o presión nosotros lo que hacemos es condenarla enérgicamente en todas las direcciones.

Pero usted ha dicho claramente que alguien de la candidatura de Carlos Velázquez esta exigiendo en Toledo que no le apoyen porque no es de esta provincia.

Me consta que hay gente en la provincia de Toledo que está sufriendo muchísimas presiones por parte de los equipos del otro candidato para que no me apoyen. Esto es un proyecto regional, es un proyecto del PP de Castilla-La Mancha y nadie tiene que presionar a nadie y este no es el sentido en el que concibo la política.

¿Qué le diría a los afiliados de Toledo que han recibido este tipo de presiones?

Les diría que voten con libertad, pero no solo a los de Toledo, también al resto de provincias; que cada uno vote al que piense que pueda mejorar la vida interna del partido y al mejor candidato para vencer a Emiliano García-Page. Yo sé que soy un candidato incómodo para Page y el entorno del PSOE y algunos afines quieren atacarme duramente pero, a mí, eso me honra.

Usted le lanzó una oferta de unidad a Carlos Velázquez, ¿volvería a repetirla?

Le he ofrecido muchas veces sentarnos a hablar del proyecto político del PP, pero no ha sido posible. No ha querido sentarse en la mesa con nosotros, pero no pasa nada porque hay que normalizar las primarias.

¿Contará con él si sale elegido presidente regional del PP?

¡Claro! Tanto Carlos Velázquez como los que le acompañan son gente extraordinaria y hacen mucha falta en el PP de Castilla-La Mancha. Son gente inteligente, que sabe ganar elecciones y gente que suma, y yo que quiero hacer un partido unido, fuerte e integrador, donde esté todo el mundo.

Usted llegó con el apoyo de todos los presidentes provinciales y diputados regionales. ¿Le ha pesado en el algún momento ser el candidato «oficial»? ¿Teme defraudar?

¡También tengo el apoyo de decenas de militantes anónimos! La otra candidatura ha querido colgarme el cartel de candidato del aparato pero yo, al igual que Carlos, estoy en la dirección provincial, los dos estamos en las Cortes, en el comité ejecutivo regional... No tengo la culpa de haber ilusionado a muchísima gente en las cinco provincias y de que haya mucha gente comprometida. Tengo la suerte de que decenas de afiliados me estén apoyando y estoy muy contento por ello.

Dicen que quiere trasladar su estilo de éxito en la gestión del partido en Albacete a toda la región. ¿Será su modelo?

En Albacete no somos modelo de nada. Es verdad que los afiliados del PP en Albacete tienen mucho protagonismo en el día a día y hemos articulado mecanismos a nivel territorial para que los coordinadores comarcales estén en el comité de dirección. Por eso he propuesto crear un Consejo de Coordinación Comarcal para que todos los meses se reúnan las cinco provincias con la dirección para hablar de los territorios. Y vamos a crear, como en Albacete, mesas de trabajo, sectoriales para que los afiliados puedan opinar porque el discurso del PP de Castilla-La Mancha lo tienen que elaborar ellos. Vamos a crear, por ejemplo, una mesa de sanidad con nuestros médicos, nuestros enfermeros, nuestros trabajadores del transporte sanitario para que decidan el impulso que tiene que llevar el Partido Popular en materia sanitaria. Y también vamos a crear una vicesecretaria de Participación Social para que el afiliado esté atendido y esté en el centro de atención política. Estas son tres medidas que quiero poner en marcha; las dos primeras ya funcionan en Albacete y la tercera es nueva y la he aprendido de otras regiones que la tenían en marcha.

¿Le da un poco de vértigo suceder a Cospedal?

Sí, claro. Ya lo dije el día que anuncié mi candidatura: no me un poco da vértigo, me da mucho. Es una responsabilidad alta lo de dirigir tu partido territorial, ser el candidato en la Junta de Castilla-La Mancha y trabajar para que esta tierra cambie, no solo el calor político, sino que también cambie la forma en que abordamos los problemas de la sanidad, la educación, de los empresarios, los agricultores o los autónomos. Creo que ha llegado el momento y mi generación ha asumido el liderazgo en el partido nacional. Ahora también es el momento de asumir el liderazgo en el partido regional.

¿Se ve con fuerzas?

Me veo con fuerzas, animado, con mucha gente por detrás que empuja y con el apoyo de mi familia, aunque siempre da vértigo la responsabilidad que supone ocupar un cargo de tan alto nivel, pero creo que, con trabajo, ilusión y fortaleza, puedo desempeñarlo a la altura que se merecen los ciudadanos de Castilla-la Mancha.

¿Cómo lo está viviendo en el ámbito personal?

Es un cambio importante porque tengo tres hijos pequeños (6, 4 y 2 años) y es un cambio importante para ellos. Los niños lo llevan peor, pero mi mujer, que fue concejal de Guadalajara y presidenta de Nuevas Generaciones, me entiende y me anima. Hay que asumir los retos cuando nos tocan, como hace tanta gente en sus profesiones.