A principios de 2002, el Ayuntamiento paralizó las obras de este cigarral. P. Fontelos

Molina anuncia un Plan de Cigarrales que limitará el número de hoteles en la zona

El alcalde de Toledo ha anunciado que en el año 2003 el Ayuntamiento acometerá la redacción de un Plan Especial de Cigarrales, en colaboración con la Real Fundación Toledo, para regular las nuevas construcciones en esta zona e impedir desmanes urbanísticos como los que han levantado las quejas de diversos colectivos.

MARÍA JOSÉ MUÑOZ
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TOLEDO. Molina sitúa el origen de esta cuestión en el Plan Especial del Casco Histórico, «que no acometió la zona de Cigarrales y yo creo que eso fue pensando en que nuestra ciudad iba a seguir un proceso de falta de iniciativa e inversión; de hecho, especialmente en la última etapa de los 80 y la década de los 90 y hasta prácticamente el año 97, se iba perdiendo población, se iba degradando el Casco Histórico, nadie tenía interés en invertir en el futuro de la ciudad...Y hoy estamos, afortunadamente, siendo una de las ciudades que más futuro tiene en el sector turístico y así lo reconocen los informes de las revistas especializadas».

Así pues, tras la reactivación económica han llegado nuevas inversiones a la ciudad de Toledo en forma de construcción de edificios de uso comercial y hotelero en la zona de Cigarrales, lo que hace necesaria, a juicio del alcalde, una regulación urbanística, aunque él asegura taxativamente que en todos los casos, en estas nuevas construcciones de cigarrales «se está exigiendo rigurosamente el cumplimiento de la legislación».

El Plan Especial de Cigarrales estará inspirado, según Molina, «en una decisión de carácter político» que limitará, por ejemplo, el número de hoteles en esta zona, o establecerá un criterio de construcción determinado al que deberán adecuarse todas las edificaciones. «Pero partiendo de una base: que no exista ahora esa regulación no significa que todo el mundo pueda hacer lo que quiera porque los Cigarrales en estos momentos están proregidos con el Plan General de 1987 y por el Plan Especial de 1997. Lo que el Plan Especial de Cigarrales puede decidir es, dentro de esa protección -ya se sabe que no se pueden segregar parcelas de menos de 20.000 metros cuadrados-, determinar el número, la tipología y el uso de las construcciones. De modo que estableceríamos unas zonas de protección que impedirían una actuación de tranformación del paisaje, unido a una bajísima volumetría de construcción que ya existe», explica el alcalde, quien subraya que «en estos momentos, la zona de Cigarrales está altamente protegida».

Para abordar este asunto, el alcalde ya ha mantenido un encuentro con el presidente de la Real Fundación de Toledo, Gregorio Marañón, institución que colaborará en la redacción del Plan. «También están dispuestos a colaborar en algunos aspectos colaterales en el desarrollo del Plan Especial del Casco Histórico, especialmente en asuntos como el acoplamiento de los servicios generales que demandan los ciudadanos en esta zona, y yo creo que en los próximos meses podremos establecer algún tipo de colaboración al respecto». Molina quiere dejar claro que, aunque la zona de Cigarrales está protegida, lo que el Plan pretende es recoger la opinión de las instituciones como la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. El Ayuntamiento incluirá en sus Presupuestos de 2003 una partida para este Plan.