99 mártires de Castilla-La Mancha serán beatificados hoy en Roma

VALLE SÁNCHEZTOLEDO. La plaza de San Pedro del Vaticano acogerá hoy la ceremonia de beatificación,que presidirá el Papa Benedicto XVI, de 498 nuevos mártires, un acto multitudinario al que acudirán

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VALLE SÁNCHEZ

TOLEDO. La plaza de San Pedro del Vaticano acogerá hoy la ceremonia de beatificación,que presidirá el Papa Benedicto XVI, de 498 nuevos mártires, un acto multitudinario al que acudirán acompañando a los prelados de las cinco diócesis, -entre los que se encuentra el cardenal arzobispo y primado de España, Antonio Cañizares-, más de 3.000 peregrinos de la región, además de otras autoridades eclesiásticas y civiles, de los que 1.100 proceden de la provincia de Toledo.

En representación del Gobierno de Castilla-La Mancha estará en Roma la consejera de Justicia, Angelina Martínez, además de otros políticos regionales, entre ellos la presidenta regional del Partido Popular, María Dolores de Cospedal. Algunos ayuntamientos de la región también envían delegaciones a la ceremonia de beatificación de los mártires de la Guerra Civil encabezadas por sus alcaldes, como son los de Cuenca y Ciudad Real, Francisco Javier Pulido y Rosa Romero, respectivamente.

De los 498 mártires, 99 corresponden a las diócesis de Castilla-La Mancha, incluidos los que fueran obispos de Cuenca y Ciudad Real al inicio de la Guerra Civil, Cruz Laplana y Laguna y Narciso de Esténaga, respectivamente.

Toledo es la diócesis que más nuevos beatos aporta a esta causa, un total de 55, 12 fueron sacerdotes seculares, 1 subdiácono, 4 hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle) de Consuegra, 16 carmelitas descalzos y 22 franciscanos de Consuegra.

Los carmelitas de Toledo

Un primer grupo de carmelitas fue asesinado el 22 de julio de 1936 en la ciudad de Toledo. Se trata del padre Eusebio del Niño Jesús, asesinado frente a la casa en donde estaban escondidos los padres Jesuitas en el número 23 la calle Instituto; Eliseo de Jesús Crucificado, asesinado a la entrada de la calle del Cristo de la Luz; José Agustín del Santísimo Sacramento, que murió dirigiéndose al convento; Clemente de los Sagrados Corazones, en la calle Alfileritos, en la puerta del domicilio del señor Nodal, y los hermanos Perfecto de la Virgen del Carmen y Hermilo de San Eliseo, que los mataron desde el edificio de Correos y fueron sacados por una casa del callejón de Menores. Los hermanos José María de la Madre Dolorosa y Constancio de San José fueron asesinado en Cabañas de la Sagra el 30 de julio de 1936. Y un tercer grupo fueron asesinados el 31 de julio de 1936 en los cobertizos, a lo largo de la fachada exterior del convento que corre entre el costado de la iglesia y la puerta del huertecillo. Se trata de Nazario del Sagrado Corazón; Pedro José de los Sagrados Corazones; Melchor de Jesús; Félix de la Virgen del Carmen; Plácido del Niño Jesús y Daniel de la Pasión. Finalmente Tirso Jesús de María murió el 7 de septiembre del 16 a las afueras de la ciudad.

El que fuera arcipreste de Talavera de la Reina y párroco de Santa María La Mayor, la Colegial, de esta ciudad, Saturnino Ortega, también será beatificado en el multitudinario acto en Roma. Fue asesinado en la cuneta de la carretera de Calera.Por ello, los talaveranos podrán velar hoy sus reliquias que serán expuestas en la iglesia de San Francisco.

También el alcalde de Consuegra, Benigno Casas, estará hoy en Roma junto a 94 vecinos del municipio para asistir a los actos de beatificación de 498 mártires de la Guerra Civil española, entre los que se encuentran cuatro hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle que ejercieron su labor docente en la población consaburense en aquella época.

Se trata del hermano Teodosio Rafael (Diodoro López Hernanco), el hermano Eustaquio Luis (Luis Villanueva Montoya) y el hermano Carlos Jorge (Dalmacio Bellota Pérez). Los tres murieron asesinados el 7 de agosto en «Boca del Congosto», un paraje de la localidad toledana de Los Yébenes.

Por último, el hermano Felipe José (Pedro Alvarez Pérez), que era natural de Carmena, fue asesinado el 8 de agosto de 1936 en Fuente del Fresno (Ciudad Real).

Este viaje está organizado por la Asociación Lasaliana de Antiguos Alumnos, fundada en 1930 en el Colegio San Gumersindo de Consuegra. Además, ayer tuvo lugar la ceremonia de acogida de todos en la Basílica San Pablo de Extramuros a las 18.30 horas.

Además, hoy serán beatificados más mártires de la diócesi de Toledo, como Liborio González Nombela, que ejerció el ministerio sacerdotal en las localidades toledanas de Torrijos y los Navalmorales y que fue asesinado el 18 de agosto de 1936 en el término municipal de Barcience; José Polo Benitoo, deán de la catedral de Toledo, que fue asesinado junto a 80 personas en la toledana puerta del Cambrón; Joaquín de Lamadrid Arespacochaga, capellán de la catedral, que fue asesinado el 27 de julio de ese mismo año: Justino Alarcón de Vera, profesor del Seminario, asesinado en el paseo del Tránsito: Agrícola Rodríguez de los Huertos, párroco de Mora, asesinado el 1 de agosto del 36, al salir del templo: Domingo Sánchez Lázaro, de la Puebla de Montalbán, asesinado el 12 de agosto de 1936 en las inmediaciones del Puerto de San Vicente: Miguel Beato Sánchez, asesinado el 21 de octubre de 1936 en Villa de Don Fadrique, en donde era coadjutor; Francisco Maqueda López sufrió un cruel martirio el 11 de septiembre de 1936 a dos kilómetros de Dosbarrios y Ricardo Plá Espí, capellán de la catedral, que fue fusilado en el paseo del Tránsito, en donde también hubo más martirios, el 30 de julio de 1936.

Los mártires de Cuenca

De la provincia de Cuenca son un total de dieciséis los mártires que se van a beatificar esta mañana y que tuvieron una relación con esta diócesis, bien por nacimiento o porque desarrollaron su tarea pastoral en esa provincia, entre ellos el obispo Cruz Laplana y Laguna y su secretario, Fernando Español Berdié. El obispo y su secretario fueron asesinados en la noche del 7 al 8 de agosto en el cerro «Puente de la Sierra», en el kilómetro cinco de la carretera de Villar de Olalla. También será beatificado Vicente Toledano Valenciano, que era párroco de Uclés y recibió la palma del martirio en la madrugada del 27 al 28 de julio.

En Cuenca también fueron asesinados padres de la comunidad de Agustinos de Uclés. Fue el 24 de julio de 1936 cuando fueron desalojados de su monasterio y en las «emes» de Belinchón fueron asesinados. Se trata de José Gutiérrez Arranz, Antolín Astorga Díez, Aurelio Calleja del Hierro y Enrique Serra Chorro. Tras su muerte, un grupo se dirigió a Madrid y fueron detenidos en el tren y asesinados el 28 de julio en el kilómetro 9 de la carretera Madrid- Valencia: Pedro Alonso Fernández, Lorenzo Arribas Palacio, Froilán Lanero Villadangos y Primitivo Sandín Miñambre. Y junto a las tapias del cementerio de Cuenca fueron fusilados Jacinto Martínez Ayuela y Nicolás Mier Francisco. Otro agustino, Julián Zarco Cuevas, nacido en Cuenca, fue fusilado, con otros 50 compañeros, en Paracuellos del Jarama.

Doce beatos de Guadalajara

De los nuevos beatos vinculados con Castilla-La Mancha, doce se han tramitado desde las diócesis de Guadalajara, de los que tres son naturales de la provincia (Mazarete, Pastrana y Brihuega), otros siete fueron asesinados en la cárcel alcarreña y otro en la localidad de Hueva. Narciso de Esténaga y Echevarría fue nombrado obispo de Ciudad Real en 1922, donde ejerció su ministerio hasta agosto de 1936, cuando fue ajusticiado por un grupo de milicianos junto a su capellán, Julio Melgar, uno de los diez sacerdotes de la provincia manchega que también serán beatificados.

Los párrocos de Albacete

De Albacete también serán beatos los que fueran párrocos en la contienda civil de las localidades de Hellín, Peñas de San Pedro, Munera, Caudete y Molinicos, este último, Mamberto Carchano, también arcipreste de Elche de la Sierra, fue fusilado el 28 de 1936.

El párroco de Munera, Bartolomé Rodríguez Soria, recibió la palma del martirio en este pueblo de Albacete el 29 de julio de 1936. De esta provincia son también el sacerdote Rigoberto Aquilino de Anta y de Barrio, que fue fusilado el 24 de agosto de 1936, Fortunato Arias Sánchez, párroco de Hellín, que fue asesinado el 11 de septiembre de 1936 y Miguel Díaz Sánchez, párroco de Caudete, que tras su detención el 14 de octubre fue asesinado el 15 de noviembre en su pueblo.

El día 23 de julio del 36, los agustinos de Caudete fueron encarcelados. Trece días después fueron sacados de la cárcel y asesinados en el término de Fuente de la Higuera (Valencia) por un grupo de milicianos procedentes de Caudete. Fueron Gabino Olaso Zabala; Felipe Barba Chamorro; Fray Luis Blanco Álvarez; Emilio Camino Noval; Anastasio Díez García; Víctor Gaitero González; Ángel Pérez Santos; Cipriano Polo García; fray Luciano ramos Villafruela y fray Ublado Revilla Rodríguez.

La diócesis de Ciudad Real

El obispo de Ciudad Real Narciso de Esténaga y Echevarría y el sacerdote Julio Melgar Salagado fueron expulsados del palacio episcopal cuando estalló la persecución contra la iglesia y acogidos por una familia; pero el día 22 de agosto del año 1936 fueron apresados y, pocas horas después, fusilados. Lo mismo les ocurrió a los otros ocho siervos de Dios que en la noche del 18 al 19 de agosto del mismo año fueron asesinados en el cementerio de Valdepeñas. Se trata de tres presbíteros de la diócesis de Ciudad Real cuyos nombres son los siguientes: Félix González Bustos, vicepárroco de de Santa Cruz de Mudela: Pedro Buitrago Morales, coadjutor de Santa Cruz de Mudela; Justo Arévalo Mora, capellán de la Comunidad de Hermanos de las Escuelas Cristinas del colegio San José de Santa Cruz de Mudela. De esta comunidad fueron asesinados cinco religiosos en la misma circunstancias: los hermanos Agapito Leo, Josafat Roque, Julio Alfonso, Ladislao Luis y Dámaso Luis.

El 17 de septiembre de 1936, en el cementerio de Alcázar de San Juan, fue ejecutado, Álvaro Santos Cejudo, por ser un cristiano fervoroso. Estaba casado y tenía siete hijos y trabajaba como maquinista de Ferrocarriles de Renfe.

Reuter

La plaza de San Pedro se llenará hoy para la beatificación