Marañón anuncia que el despoblamiento del Casco Histórico por fin se ha detenido

El presidente de la Real Fundación Toledo, Gregorio Marañón Bertrán de Lis, se muestra muy optimista con el futuro de Toledo y detaca que se ha detenido el despoblamiento que sufría el Casco Histórico de la ciudad en los últimos años. Afirma que Toledo pasa por un momento de «gran dinamismo», pero advierte que hay que exigir un mayor control urbanístico.

VALLE SÁNCHEZ
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TOLEDO. Gregorio Marañón y Bertrán de Lis considera que hay «señales esperanzadoras» para creer en el futuro del Casco Histórico porque parece que el proceso de despoblamiento que sufría la ciudad en los últimos años se ha detenido. «Esta es para mí la mejor noticia desde que se creó la Real Fundación Toledo», afirma, en declaraciones a ABC, el presidente de esta institución, que siempre ha denunciado el proceso de despoblamiento que padecía la ciudad, recogidos en exhaustivos informes de la Fundación.

Además, Marañón destaca también como «signo positivo» la puesta en marcha del Consorcio del Real Patronato de la Ciudad de Toledo, que cuenta con múltiples proyectos como el Puerta de Toledo, que permitirá dar otro empujón al Casco Histórico. Y Marañón considera también imprescindible el «clima de entendimiento» que se ha generado entre las distintas administraciones que tienen que ver con Toledo.

Estas consideraciones fueron expuestas por Gregorio Marañón en la reunión que el Patronato de la Real Fundación Toledo celebró el pasado miércoles en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, por invitación del secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca. En el transcurso de esta reunión, Marañón afirmó que además de estos «signos positivos» hay que abordar la necesidad de aplicar a todo lo que se haga criterios de excelencia e incrementar las acciones preventivas de control en el marco del Plan Especial del Casco Histórico, dos «batallas» que hay que ganar, según el presidente de la Real Fundación.

Así, este «período de gran dinamismo» que está viviendo la ciudad -sólo hay que ver los andamios que están instalados por todas partes- hay que «extremar el control urbanístico» porque, según Marañón, «la ciudad de Toledo es frágil y los errores son muchas veces irreparables».

Por ello, ha pedido a los responsables municipales -y así lo dijo en la reunión del Patronato- un «mayor control previo de las obras que se realizan en la ciudad para que no nos encontremos con hechos consumados». No obstante, el presidente de la Real Fundación reconoció que «es lógico que cuanto mayor dinamismo existe más riesgo de que se cometan irregularidades urbanísticas».

La otra batalla de la que habla Gregorio Marañón se refiere al criterio de excelencia frente a la mediocridad porque, a veces, «nos hace falta mayor exigencia para abordar los proyectos». «Toledo se merece siempre el mejor arquitecto, el mejor experto y la mejor restauración», afirma Marañón.

Balance del año

Por otra parte, en el transcurso de la reunión del Patronato, la directora general de la Real Fundación, Paloma Acuña, informó de las actividades realizadas desde la anterior reunión y de los proyectos en marcha, destacando las actividades desarrolladas en Roca Tarpeya, como las exposiciones «Luis Tristán en Toledo» o la VI Bienal de Arquitectura Española, ya clausuradas, o sobre «Arte Contemporaneo en las colecciones privadas de Toledo», la de homenaje a Antoni Clavé, y la dedicada a Victorio Macho.

La reunión finalizó con la intervención del alcalde de Toledo, José Manuel Molina, y de la viceconsejera de Educación y Cultura, Elisa Romero, quienes felicitaron a la Real Fundación por el trabajo realizado y expusieron la necesidad de incrementar la participación y las ayudas económicas, tanto por parte de las entidades privadas como de las instituciones públicas, para contribuir al nuevo presupuesto de gastos que supone la recuperación para uso público de Roca Tarpeya y del Museo de Victorio Macho.