Gonzalo de Castro, Manuela Velasco y Lola Baldrich, protagonistas de esta obra
Gonzalo de Castro, Manuela Velasco y Lola Baldrich, protagonistas de esta obra - ABC
Teatro

Lola Baldrich:«Volver a Almagro es hablar del amor por la palabra y por el teatro clásico»

La intérprete toledana regresa con «El Banquete», una obra en la que el público comparte mesa con los actores y que se representa este viernes y sábado en el Patio de Fúcares

ToledoActualizado:

El patio de Fúcares de Almagro se convertirá hoy y mañana en un amplio salón de bodas al que el público asistirá como invitado a un «Banquete». En esta reunión festiva, una de los anfitrionas será la actriz toledana, Lola Baldrich (Toledo, 1967), a quien acompañan los actores Gonzalo de Castro y Manuela Velasco.

Baldrich, que disfruta de uno de los momentos más dulces de su carrera artística, confiesa que con «El Banquete», no solo vuelve a trabajar con la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), sino que se subirá a uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad del teatro, en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico. A pocas horas de arrancar con su primera función, la interpréte toledana nos habla de su vuelta a los escenarios clásicos.

¿Es la primera vez que actúa en el Festival de Teatro Clásico?

No. He estado en dos ediciones. Una con la «Dama duende», que representé en el Hospital de San Juan hace unos años. Volví cuatro años más tarde con algo muy especial que se llamó «microteatro en Almagro», que eran versiones y escenas micro del «Caballero de Olmedo», de Lope de Vega.

Vuelve a Almagro y a trabajar con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, ¿qué representa para su carrera?

Aparte de estar trabajando como actriz, soy una habitual espectadora del festival. Siempre me dejo caer por Almagro todos los meses de julio, si tengo tiempo, para ver cosas. Me parece que todas las ciudades que acogen festivales de teatro se vuelven mágicas en esos días. Además, es una ocasión estupenda para ver trabajos de compañeros, estar con ellos, compartir la alegría por estar vivos y por hacer teatro. Hablar del amor que todos los que hacemos teatro clásico tenemos por la palabra. En este sentido, me siento muy afortunada.

«El Banquete» reúne textos de varios autores, ¿cuáles son y con qué criterios se han elegido?

«El Banquete» es una obra que se ha hecho en Francia y en Italia. Catherina Marnas, que es la directora y la creadora de este espectáculo hizo esta función con textos basados más en el teatro contemporáneo. Cuando empezó la colaboración entre Catherine Marnas, directora del Teatro de Burdeos (Francia) y Helena Pimienta, directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), deciden montar «El Banquete» en España y codirigirla. Entonces, Helena Pimienta decidió hacer una recopilación de textos de teatro clásico. Desde los griegos hasta Lope, Calderón, etc. Y encargó la dramaturgia a Alvaro Tato, que hizo una selección de muchos textos: desde «Hamlet» a «Celestina», «El Quijote», «La dama Boba», y «La vida es sueño», que es el eje central del espectáculo.

La obra es una propuesta diferente e innovadora en el que se entremezclan los actores y espectadores, ¿cree que la obra ha sido entendida por el público?

Bueno, no solo ha sido entendida, sino participada y elogiada. Estos textos están basados en un libro que se llama «La Especie fabuladora», que exhorta al ser humano a decir que nosotros sobrevivimos porque somos capaces de inventar, de imaginar y de hacer ficciones. «El Banquete» es un canto a la creación, a la imaginación, a la alegría y a la esperanza en el ser humano. Por eso sentamos a la gente en una gran mesa de banquete, como si fuera una boda, donde les hacemos beber vino y al estilo del banquete de Platón (de ahí viene su nombre), les dejamos escuchar y ponemos en la voz de los clásicos, textos que están siempre vivos y personajes que se burlan de la muerte porque perviven en la imaginación, siglo tras siglo.

En este simposio festivo y de la palabra, ¿abordan temas de actualidad?

Si llamamos actualidad hablar de la muerte, los celos, el amor, la esperanza, los conflictos del ser humano, el dolor... entonces, sí. Pero creo que no tratamos temas concretos. Transcendemos y elevamos un poco más el espíritu al hablar de los grandes temas que todos llevamos dentro.

El espectáculo gira en torno a una mesa. ¿Cree que el montaje escénico será igual al que se utilizo en el teatro la Comedia de Madrid?

No he visto la disposición todavía. Pero vamos es lo mismo porque el patio de Fúcares tiene una forma rectangular, que es donde se va a poner la gran mesa, con todas las sillas alrededor por dentro y por fuera. Nosotros, los seis actores como convidados al banquete y luego la evolución: hablamos, hacemos juegos escénicos. Todo va a ser igual. Esta función no es nada difícil de montar en ningún espacio. Ya nos han llamado para hacerla en lugares mucho más extraños.

El reparto está compuesto por actores consagrados y jóvenes promesas, ¿cómo está resultando esa experiencia?

Para mí es lo mejor. Reencontrarme con Gonzalo de Castro, con el que ya había trabajado. Conocer a Manuela Velasco, de la que había visto alguna función de teatro y en televisión. Y luego están los tres jóvenes: Pablo Béjar, Jimmy Castro, Aleix Melé, que son una lección de disciplina, energía, conocimiento, rigor. Mezclar nuestra generación con la suya, es todo un regalo. Creo que ellos nos contagian el entusiasmo y nosotros les ofrecemos la experiencia. El resultado es muy mágico. En esta función estoy de actriz, pero también de espectadora. Estoy presente, pero no estoy hablando. Y me emociona ver a estos chicos.

¿Cree que este espectáculo es un homenaje al teatro y a los actores?

Por supuesto. Esta obra nace de la necesidad que tiene el ser humano de crear. Y también de la necesidad que tenemos los actores de interpretar, hacer textos, expresarnos, hablar de la libertad, la opresión, de las mujeres, del hombre, del dolor y ponerlo en boca de autores como Calderón, Lope, Shakespeare, es un regalo. Así me lo tomo y así intento comunicarlo.

Finalmente, tras su paso por Almagro, ¿qué ciudades están incluidas en la gira de la CNTC?

Afortunadamente todos los actores tenemos otros trabajos. Yo seguiré con la CNTC porque voy a interpretar «El castigo sin venganza». Será para la primavera de 2019, cuando se diseñe una gira que arrancará en Burdeos, pasará por Barcelona y otras ciudades. Además, esperamos que el sueño de todos se cumpla y se incluyan varias funciones por Sudamérica.

¿Y representarla en Toledo, su ciudad natal?

Ojalá (risas). No sabes cuánto le vendría de bien a nuestra ciudad tener un banquete como éste. Tan clásico y tan revolucionario a la vez.