El levantamiento de talavera, en un libro

EFETALAVERA. La noche del 2 al 3 de mayo de 1808, y todo aquel día 3, la ciudad de Talavera vivió un impresionante movimiento patriótico de ciudadanos y de tropas que apoyaban a los madrileños que se

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EFE

TALAVERA. La noche del 2 al 3 de mayo de 1808, y todo aquel día 3, la ciudad de Talavera vivió un impresionante movimiento patriótico de ciudadanos y de tropas que apoyaban a los madrileños que se habían alzado contra los franceses, como relatará un libro que se editará este próximo curso.

El coordinador de la obra es el profesor talaverano Francisco Peñalver, quien junto con otros cuatro investigadores lleva más de un año trabajando en un libro que acompañará a la unidad didáctica elaborada desde el Ayuntamiento y el Centro de Profesores.

Explicará también a los alumnos de cuarto de ESO y Bachillerato la batalla de Talavera en la Guerra de la Independencia, que tuvo lugar el 27 y 28 de julio de 1809 y que la ciudad conmemorará el año próximo.

Peñalver ha avanzado que una vez finalizada la fase de investigación y recopilación de información disponen de más datos sobre la «importancia» que tuvo la ciudad aquellos días 2 y 3 de mayo de 1808, sobre todo en la difusión del bando de los alcaldes de Móstoles a través de Ávila, Extremadura y los Montes de Toledo.

La noticia de que el pueblo de Madrid se había alzado el 2 de mayo de 1808 en armas contra los franceses llegó a Móstoles, donde el fiscal del Supremo Consejo de Guerra redactó el bando firmado por los dos alcaldes: Andrés Torrejón y Simón Hernández.

Esa misma tarde partió a caballo, con el bando que informaba de lo que ocurría, el posta Pedro Serrano, quien se detuvo en Navalcarnero antes de llegar a Talavera al anochecer.

Entregó el oficio al teniente corregidor Pedro Pérez de la Mula, quien esa misma madrugada contactó con las autoridades civiles y eclesiásticas y con los mandos de los tres regimientos asentados en la ciudad. Talavera, con unos 10.000 habitantes entonces -ahora unos 90.000-, era la ciudad más importante en dirección hacia Extremadura.

El posta entregó el bando a las autoridades locales en el edificio que hoy acoge la Delegación de la Junta de Castilla-La Mancha en Talavera y que, en aquel momento, era el Ayuntamiento de la ciudad.

Al leer el bando, el teniente corregidor instó al pueblo talaverano a tomar las armas para «defender la patria» y comunicó la noticia del alzamiento a todos los pueblos de su partido mediante un despacho de vereda que se conserva en el archivo municipal de Talavera.

Pero, además, Pérez de la Mula añadió una nota al bando de los alcaldes de Móstoles y pidió a todos cuantos lo fueran leyendo a lo largo del recorrido que difundieran su contenido y que ayudaran a los ciudadanos que salían de sus pueblos para defender la Corte.

Pedro Serrano pernoctó en Talavera aquella noche. Partió a la mañana siguiente rumbo a Extremadura, donde enfermó.

El histórico oficio -incluyendo la anotación del teniente corregidor de Talavera- se encuentra en el archivo municipal de Cumbres de San Bartolomé (Huelva).

Pormenorizado estudio

A raíz de los documentos examinados, Peñalver y su equipo han constatado el incesante movimiento que aquella madrugada y todo el día siguiente hubo en la ciudad, incluyendo los contactos con los tres regimientos que se habían asentado en la localidad para servir de escolta a la familia real en su prevista huida hacia América.

Un ejemplo del sentimiento de patriotismo de aquellas primeras horas es el oficio que el Ayuntamiento envió al capitán general de Andalucía informando de que los vecinos de Talavera estaban dispuestos «a sacrificar sus vidas y haciendas en defensa de su rey y de la patria».

Otro ejemplo es el dato -confirmado por los investigadores- de que la pequeña villa de Mombeltrán (ahora perteneciente a la provincia de Ávila) movilizó a 300 escopeteros para defender la capital.

Todos aquellos preparativos encaminados a defender Madrid se truncaron ante las noticias que llegaron a primera hora de la madrugada del 4 de mayo hablando de «tranquilidad» en la capital y pidiendo que se suspendieran las maniobras iniciadas. Por este motivo y por el miedo a la represión francesa las operaciones se paralizaron y Pedro Pérez de la Mula emitió nuevos oficios pidiendo calma y «armonía» a los pueblos del entorno.

Aunque se conocía la existencia del despacho dictado por Pedro Pérez de la Mula hasta ahora no se ha constatado «la importancia» de la ciudad en aquel momento inicial de la Guerra de Independencia y la «expectación» que creció en una sociedad agrícola y ligada a los oficios tradicionales y al comercio, según Peñalver.

El Ayuntamiento de Talavera conmemorará el año próximo la «Batalla de Talavera» y además de actividades académicas y expositivas, la fiesta de las Mondas estará dedicada a este hecho e incluso el verano de 2009 se recreará el combate en un lugar cercano al escenario de hace doscientos años, el Cerro Medellín.