Kirchner rescinde el contrato a Aguas Argentinas, participada por Agbar

Esta decisión se produce seis meses después de que la empresa anunciase su retirada del país y el presidente argentino le acusara de mantener una actitud «abyecta»

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CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL

BUENOS AIRES. Seis meses después de que Aguas Argentinas, participada por la francesa Suez (75%) y Agbar (25%), anunciase su retirada del país, el Gobierno de Néstor Kirchner decidió rescindir el contrato. Asimismo, acusó a la empresa de mantener una actitud «abyecta» y confirmó la reestatalización del servicio.

El ministro de Planificación, Julio de Vido, atribuyó toda la responsabilidad a la compañía: «Quiero especialmente destacar la culpa del concesionario que obliga al Estado a tomar esta medida». En rueda de prensa, flanqueado por el gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, el jefe de Gobierno de la ciudad, Jorge Telerman y de otros funcionarios, De Vido dio a conocer la constitución de la nueva compañía estatal: «Aguas y Saneamientos Argentinos (AYSA)», en la que el Estado tendrá el 90% de las acciones y los trabajadores el 10 restante. Como primera medida, anunció, una inversión «inmediata» de 38 millones de euros para resolver «los problemas más urgentes».

Abuso de poder

En su intervención, De Vido reprochó a Aguas Argentinas un «abuso de poder ejercido con descaro y tozudez» y censuró su «manifesta voluntad de dar un portazo», en alusión a la declaración del pasado mes de septiembre en la que la compañía hizo oficial su retiro del país después de infructuosas negociaciones para actualizar las tarifas, congeladas desde enero del 2001, en pesos devaluados, después de haberse pactado en dólares.

El Ministro insistió en destacar las «graves irregularidades de carácter prolongado» en la prestación del servicio así como las «innumerables multas» que se le habían impuesto. Como consecuencia, dijo que al menos trescientos mil usuarios de los «grupos socioeconómicos más vulnerables» se vieron perjudicados por su mala gestión y la lentitud de las obras comprometidas.

Igualmente, lamentó la pésima calidad del agua «con presencia de nitratos», es decir, de sustancia perjudiciales para la salud en niveles altos. De «151 pozos de agua para el consumo, 43 exceden» los mínimos exigibles, destacó. Asimismo, recordó que la compañía había tenido un saldo positivo de 110 millones.