La Junta y la Diputación envían por fin dos técnicos a Montesclaros para construir los pozos de abastecimiento

Los funcionarios, acompañados del alcalde, seleccionaron ayer dos zonas en las que se realizarán ahora captaciones para comprobar el caudal que puede obtenerse

M. M.
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TOLEDO. Montesclaros recibió ayer, por fin, la visita de un técnico de la Junta de Comunidades y otro de la Diputación de Toledo, para estudiar los lugares donde podrían construirse los pozos que abastezcan a la población, principalmente en verano, cuando el suministro de agua es prácticamente nulo. Durante la estancia en el pueblo, los dos funcionarios estuvieron acompañados del alcalde, José Joaquín Manzanas, y del teniente de alcalde, Suceso Sierra.

Los técnicos, asesorados por Manzanas y Sierra, han seleccionado dos zonas: una, en el paraje conocido como «El renjel», a unos dos kilómetros y medio del casco urbano; y la otra, entre la carretera de Talavera de la Reina y las canteras de Montesclaros, según explicó a ABC el alcalde. A partir de ahora, se realizarán captaciones de pequeño diámetro en esos lugares para comprobar el caudal de agua que se puede obtener a través de los pozos. «Si no hay agua suficiente para la población, se buscarán otros parajes», afirmó Manzanas.

Sesenta días

La Junta y la Diputación han tardado dos meses en enviar a los técnicos, desde que ambas instituciones hicieron público su intención de solucionar, a través de pozos y como medida provisional, los problemas de abastecimiento en Montesclaros. El diputado provincial de Cooperación Local, Ángel Pedro Aguado, manifestó a ABC, el pasado 31 de octubre, que la Diputación todavía no había enviado un técnico porque la Dirección General del Agua, departamento encargado de dirigir estas operaciones, aún no había fijado la fecha. Ese mismo día, fuentes de la Consejería de Obras Públicas señalaron a este diario que la visita de sus técnicos se efectuaría «en los próximos días sin más demora».

Actualmente, el suministro en Montesclaros no está sufriendo restricciones, aunque el aspecto del agua es «mejorable», ya que el color y la densidad no invitan a los vecinos a beber del grifo, según explicó el alcalde.