José Bono Martínez, Presidente electo de Castilla-La Mancha: «El resultado electoral me ratifica en la política de diálogo y de moderación»

Dentro de seis días exactamente, el 6 de junio, cumplirá veinte años como presidente de Castilla-La Mancha. Sin embargo, tanto tiempo en el poder no le ha desgastado. Su record obtenido el pasado domingo en las elecciones así lo confirma

TEXTO: MARÍA JOSÉ MUÑOZ
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-¿Realmente ha sido una sorpresa para usted el resultado obtenido en las autonómicas?

-Teníamos esperanza de incrementar votos, pero subir tres escaños es muy llamativo, ya que Castilla-La Mancha es la región de España con menos diputados en relación al número de habitantes. Conseguir no sólo la mayoría absoluta sino los tres quintos, ha constituido una agradable sorpresa. Se trata del mejor resultado de nuestra historia electoral, no sólo en Castilla-La Mancha, sino que el 58 por ciento de votos es el porcentaje más alto en la democracia española en autonómicas y generales. Y, exceptuando el Tirol, creo que es el más alto de la Unión Europea de los últimos 30 años.

- Con esta sexta mayoría absoluta, ¿ha conseguido ya todas sus aspiraciones?

- Cada día que amanece aspiro a ser feliz y esa es una meta utópica que no se puede colmar solamente con los votos. Políticamente, he completado mis aspiraciones.

- ¿Cómo ha hecho usted para que los ciudadanos que en los ayuntamientos votan al PP le hayan votado a usted en las autonómicas?, ¿cuál es la fórmula?

- También hemos ganado las municipales por 90.000 votos. En las autonómicas hemos obtenido 230.000 votos más que el PP. ¿Cómo hemos conseguido el voto de personas del PP? Pues ... pidiéndolo. He pedido el voto al electorado del PP, y 140.000 personas han votado a la derecha en municipales y a nosotros en autonómicas. El trabajo solidario, hecho con solidaridad y moderación, y el rechazo del odio social han tenido su efecto. Desde 1983 no hemos necesitado la coalición con los dirigentes del PP, pero hemos establecido una permanente coalición con la sociedad y, por supuesto, también, con los votantes del PP. Recuerdo que cuando fuimos a negociar las competencias de Educación y Sanidad, toda la región estaba al lado del presidente, excepto algunos dirigentes del PP, que eran menos generosos a la hora de defender a su tierra que para halagar o dar gusto a los dirigentes de su partido en Madrid.

- Usted ha pedido el voto a los votantes del PP, pero dice que no le gustan sus dirigentes. ¿Es que los votantes del PP sí le gustan?

- No es un problema de gustos, pero los dirigentes del PP en Castilla-La Mancha, en conjunto, -aunque hay excepciones-, no están a la altura de sus votantes. Es muy difícil aceptar que el PP de esta tierra se gobierne desde Madrid y es casi insoportable que entre los dirigentes del PP ninguno haya protestado por el hecho de que les hayan impuesto un candidato desde Madrid y de Madrid. ¿Acaso no vale ninguno para ser candidato a la Presidencia de Castilla-La Mancha?. Si siembran en Madrid no pueden cosechar en Castilla-La Mancha. Cuando negociábamos las competencias educativas dijo un diputado del PP: «no queremos privilegios para Castilla-La Mancha». Otra diputada aseguró: «¿Qué más da 10.000 millones más o menos?, que se conforme Bono con lo que le dan». U otro: «Si Bono quiere AVE, que lo pague». Estas posiciones son, políticamente hablando, mortales de necesidad. Los ciudadanos esperan que se defiendan sus intereses antes que los del partido.

- Dice usted que el fallo del candidato del PP, Adolfo Suárez Illana, es que le han nombrado desde Madrid y encima es de Madrid. Pero ha habido antes otros candidatos que sí eran de la región. ¿Qué ha pasado entonces?

- Agustín Conde es una persona valiosa pero sus propios correligionarios no paraban de intrigar contra él. Molina dilapidó la oportunidad en el 95 basando su campaña en un ataque personal contra mí. Javier Rupérez era demasiado cortesano para echar pie a tierra y batirse el cobre. Arturo García Tizón, aunque tiene arraigo en la región, no le dieron tiempo para que se consolidara, y Gumersindo Navarro supo que era candidato el último día de campaña. Estaban dudosos y dijeron, si ganamos, el presidente será Gumersindo. Tienen más deseos de cambiar personas que de ganar elecciones.

- Ha llegado usted a la mayoría cualificada de tres quintos en el Parlamento autonómico. Sinceramente, ¿No cree usted que aplicar esa mayoría es llegar a un déficit democrático importante, que no se oiga la voz de los representantes de parte importante de la ciudadanía?

- Todos tienen voz y vamos a oír a todo el mundo. Este resultado electoral me ratifica en la política de diálogo y de moderación. El domingo estuvimos contando votos y a partir de ahora los votos empiezan a contar. Ni puedo ni quiero renunciar a la confianza recibida, lo que no deseo es usarla arrogantemente y dejar de escuchar quien discrepe por muy minoritario que sea. Pero nosotros tenemos tres quintos porque el PP ha quedado 21,5 puntos por debajo. No sé qué es más llamativo, si haber alcanzado tres quintos o que el PP haya cosechado el peor resultado de su historia.

-Pero, ¿no va a ser usted un poco magnánimo y no aplicar la fuerza de los tres quintos en leyes importantes?

-Aplicaremos el sentido común. Así, por ejemplo, la Ley Electoral no requiere tres quintos y la hubiéramos podido modificar desde 1983 con nuestra mayoría absoluta pero nunca lo hemos hecho sin el acuerdo del PP. Los tres quintos se exigen para el Consejo de Administración de RTVE, para la Ley del Gobierno del Consejo Consultivo y para la Coordinación de Diputaciones. Intentaremos negociar para que las reformas sean por unanimidad, sabiendo que si no se alcanzara el acuerdo, tenemos legitimidad democrática para legislar.

- Y entonces, ¿qué le aconsejaría en ese sentido a Zapatero?

- Yo no soy quién para dar ningún consejo. Lo que le puedo decir es que en Castilla-La Mancha, hemos incluido en nuestro proyecto a personas que tradicionalmente se veían excluidas del campo del progreso. En ese sentido, es muy significativo que en mis actos públicos de campaña hayan asistido los presidentes de los empresarios, las cámaras de comercio, y los empresarios más importantes de Castilla-La Mancha. Por otra parte, hay que abrir las puertas y el corazón a los valores cristianos.

- Después de las elecciones, ¿ha visto usted realmente ansias de cambio político en la sociedad española?

-En el año 1995 hubo elecciones municipales y fueron un desastre para el PSOE. Después hubo elecciones generales y casi las ganamos. Estas elecciones, a pesar de que algunos las han querido plantear como primarias, no son primarias. No procede sacar consecuencias, al menos de un modo mecánico, de cara a las elecciones generales. El PSOE ha ganado, pero el PP ha resistido mejor de lo que algunos creían, pero su posición es de resistencia más que de entusiasmo ante la ciudadanía.

- Si no han sido primarias, ¿por qué se está hablando ahora de que Gallardón podría ser candidato en el 2004?

- Porque Aznar, yo creo que equivocadamente, abrió su sucesión hace años y siempre hay un cierto morbo por saber a quién designa un "monarca" que no tiene hijos.

- También puede interpretarse que han sido las sus últimas elecciones generales de Aznar.

- Probablemente, eso es lo que él querría, pero sus últimas elecciones son las próximas generales, en la medida en que no es previsible que deje de ser presidente del Gobierno antes de las mismas, para que lo sea el candidato del PP.

- Parece ser que Gallardón se ha unido a la terna de sus sucesores. ¿Qué palpito tiene de quién podría ser el sucesor?

- Gallardón ganó el domingo algo más que la Alcaldía de Madrid. Pero, pese a su adhesión inquebrantable a su no siempre tierno amigo Aznar no creo que deje la Alcaldía de Madrid tan pronto

- Pero en el caso de Rato ya está gestionando, y parece que bien, como ministro de Economía. Precisamente hoy se ha sabido (miércoles pasado) que España ha crecido un 2,1 por ciento, más del doble que la zona euro.

- Sí, pero no puede adjudicarse un mérito que corresponde a los trabajadores y a los empresarios españoles. La economía española no es un buque aislado con un solo patrón.

-Habrá una muy buena noticia para usted que en plena campaña electoral se produjera el final de la instrucción del caso del lino. El juez Garzón ha eximido a las Comunidades españoles de todo tipo de culpa.

-Incluso ha dicho más. A los acusados les imputa el hecho delictivo de haber intentado saltarse los controles que las propias comunidades establecimos y tráfico de influencias. Me ha producido alegría porque los principales encausados, dos altos cargos del Gobierno de Aznar nombrados por Loyola Palacio, me acusaban de ser yo el responsable, cuando en realidad lo que hicimos fue cogerlos con las manos en la masa. Descubrimos el fraude y nos pasó como a aquel guardia civil que detiene a un ladrón en delito flagrante y acusan al guardia civil, en vez de al ladrón del robo. No me alegra que nadie vaya a la cárcel, pero sí que finalmente la justicia se ha abierto paso y haya esclarecido la verdad..

- Algún diputado del PP ha dicho que esto ha sido un «regalito» que el señor Garzón le ha hecho a usted en plena campaña electoral.

- Probablemente ese diputado ha cometido un delito acusando al juez Garzón de prevaricación. Los diputados no deberían ser ni deslenguados ni calumniadores.