Insólita campaña

Es difícil explicar a los neófitos el porqué de una campaña, por parte del PP, para intentar descalificar a Emiliano García-Page, quien viene haciendo las cosas bien como alcalde de Toledo

José ponos
Actualizado:

Las cosas de la política para el simple mortal que no se dedica a estas cuestiones cuestan de entender y comprender. Por ello es difícil explicar a los neófitos el porqué de una campaña, por parte del PP, para intentar descalificar a Emiliano García-Page, quien viene haciendo las cosas bien como alcalde de Toledo. Y como secretario regional del PSOE, recientemente elegido, dispone de un margen de confianza para opinar sobre sus deberes en las nuevas tareas encomendadas.

El consejero portavoz del Gobierno regional, Leandro Esteban, un día sí y otro también, sacude con intencionalidad manifiesta a su contrincante ideológico y eso a pesar de que a título personal, y según consta, existen ciertos lazos de amistad entre ambos. Pero llegan instrucciones y, sin venir a cuento, se denomina García-Page «demogogo que engaña de forma permanente y contumaz», cuando, que sepamos, el alcalde no cuenta con estas taras que se airean a los cuatro vientos.

El poder en Castilla-La Mancha, en casi su totalidad, se encuentra en manos de los populares, pero no se conforman con el exitoso veredicto de las urnas a su favor. Les molesta que también, a través de las decisiones de las urnas, el alcalde de Toledo se alzara con la victoria en la capital regional, y venga y dale a la imagen que no es de la cuerda, a ver qué pasa.

Y esta campaña no beneficia en nada a las intenciones de quienes las promueven, porque Emiliano García-Page se limita a lo suyo, con un ideario claro para entablar diálogos en busca de más y mejor para los administrados. Que se sepa, nada altera el ejercicio de sus funciones a través de la alcaldía, pero como se consolida a favor una trayectoria, pues es obligado intentar desprestigiar la enseña política que se mantiene en sosiego y sin alteraciones dignas de mención. Y el devenir de tanta inquisición favorece a la persona que se pretende dinamitar. Pero no aprenden.