Un individuo tirotea a un grupo de jóvenes y deja siete heridos en Ugena

MANUEL MORENO
TOLEDO Actualizado:

Podría haber sido una masacre. Siete jóvenes -seis chicos y una chica de entre 18 y 22 años- resultaron heridos ayer al ser tiroteados desde un coche cuando se encontraban en un aparcamiento público de Ugena muy cercano al Ayuntamiento. Sólo dos heridos permanecían anoche hospitalizados, pero sus vidas no corren peligro.

Los hechos sucedieron en torno a las dos de la madrugada. Un numeroso grupo de jóvenes se encontraba de marcha en el aparcamiento y, en un momento determinado, un individuo se acercó hasta ellos en un coche deportivo de alta cilindrada, un Audi TT. Pasó una primera vez y a la segunda ocasión el conductor comenzó a dispararles, posiblemente con un arma semiautomática. Después, el pistolero huyó.

Una bala en el jardín

Una vecina encontró una bala perdida del calibre 9 mm a primera hora de la mañana junto a la piscina de su chalé, en la calle Boadilla, a unos 70 metros de donde ocurrieron los hechos. La vivienda estaba en la trayectoria del proyectil y, afortunadamente, no había nadie en el porche de la casa cuando ocurrieron los hechos.

A pesar de que los disparos se produjeron a corta distancia, las víctimas recibieron impactos en manos, piernas, espalda y glúteos. Milagrosamente, ninguna bala alcanzó zonas vitales. Los propios heridos, ayudados por amigos que se encontraban con ellos cuando se produjo el tiroteo, se desplazaron en coches particulares hasta el Centro de Especialidades de Illescas, donde fueron atendidos.

Cinco de los heridos fueron dados de alta y dos fueron trasladados al hospital «Virgen de la Salud» de la capital toledana, donde quedaron hospitalizados en planta tras pasar por el Servicio de Urgencias: una mujer de 20 años herida por arma de fuego en la pierna derecha, con pronóstico grave, y también un hombre de 21 años herido por arma de fuego en la muñeca izquierda y en el hemitórax derecho, cuyo pronóstico es reservado. En ninguno de los casos peligran sus vidas, según fuentes del Sescam

Los motivos del suceso no están nada claro. ¿Un loco? ¿Un ajuste de cuentas? Los vecinos consultados hablan de que las víctimas -entre los que se encuentran trabajadores, estudiantes y desempleados- no son conflictivas. Una camarena del bar situado junto al aparcamiento afirma que son clientes del local y nunca han originado ningún conflicto.

«Normales y corrientes»

El alcalde, Manuel Conde (PP), conoció la noticia sobre las siete y media de la mañana al recibir una llamada del cabo de la Policía Local. Conde se sorprendió por la gravedad del suceso y afirmó que las víctimas son chicos «normales y corrientes». Insistió en que estos hechos son algo «excepcional» en el pueblo.

Sin embargo, vecinos de la zona afirman que el aparcamiento se convierte de noche en una pista donde los coches derrapan peligrosamente (en el suelo se ven claramente las rodadas). «Se ha llamado varias veces a la Policía Local y a la Guardia Civil, pero no hacen caso», afirmó un vecino.

Otro indicó que de haber sucedido a las nueve de la noche de la noche, el alcance del suceso hubiese sido mucho mayor, puesto que «es una zona llena de críos y eso no tranquiliza».

Algunos vecinos aseguraron haber escuchado una «ráfaga de disparos». «Nos levantamos de la cama al oír los disparos, pero no sabíamos lo que había pasado», confesó una mujer, mientras que otra relató que al principio confundieron el ruido con una «traca de petardos».

Otra vecina que regenta una panadería aseguró a Europa Press haber escuchado también lo sucedido. «El coche no lo vi», afirmó, pero al oír el derrape «me asusté y ya vi a los chicos que se subían en sus coches para dirigirse al hospital», declaró.

Los vecinos dicen que Ugena es «un pueblo muy tranquilo en el que nunca pasa nada», y que precisamente es por eso por lo que está «revolucionado», ya que «a la gente le preocupa que venga un loco y de repente se líe a tiros con sus hijos».