Illán de Vacas, existir o no existir

Unas declaraciones del alcalde del municipio más pequeño de la provincia, con siete habitantes, retoman el dilema de esta localidad: desaparecer o no desaparecer

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TALAVERA. El alcalde de Illán de Vacas, Julián Renilla, dijo el miércoles a Europa Press que la Junta de Comunidades había iniciado el procedimiento administrativo para que desapareciese el Ayuntamiento de este municipio, que cuenta con siete habitantes. Esa situación, según contó el edil, iba a originar que todo el núcleo urbano de Illán de Vacas junto con la mitad de su término municipal se integraría en el pueblo colindante de Los Cerraldos, mientras que la otra mitad pasaría a formar parte del término de Cebolla.

Renilla sostuvo que esa decisión de la Junta de Comunidades se debía a la «poca viabilidad que un ayuntamiento de un municipio tan pequeño tiene», con lo que, de hacerse efectiva la medida, la figura del alcalde desaparecería.

Sin embargo, la Consejería de Administraciones Públicas matizó ayer las declaraciones de Renilla. En un comunicado, desde la Junta se afirma que el procedimiento al que hace referencia el alcalde se inició en 1989 a instancias del secretario del Ayuntamiento de Los Cerralbos, que prestaba el mismo servicio en régimen de sostenimiento en común en el municipio de Illán de Vacas.

Ante esta situación -subrayan desde la consejería- se abrió el oportuno expediente administrativo que caducó sin que se adoptara resolución firme alguna sobre el particular por el Consejo de Gobierno.

Desde entonces y hasta ahora, recalca la Junta, no ha existido acción administrativa alguna tendente a promover la supresión del Ayuntamiento de Illán de Vacas y la incorporación de su término municipal a los vecinos municipios de Cebolla y Los Cerralbos, por lo que «no se puede afirmar que la Junta de Comunidades tenga en marcha procedimiento alguno» como el aludido por Renilla.

Sin ganas de polemizar

El alcalde señaló ayer que no tenía conocimiento de que el expediente se había archivado. «Nadie me lo había comunicado hasta este momento», dijo Renilla, extrañado, al tiempo que añadió que no tiene intención de «entrar a polemizar» en este asunto.

Illán de Vacas, el pueblo más pequeño de la provincia aunque llegó a tener 70 habitantes en los años Sesenta, «se gobierna bien, porque las decisiones de cualquier tipo se hacen sin discrepancias, mediante concejo abierto, al tener el pueblo menos de cincuenta personas», según el alcalde. Además, este concejo lo conforman miembros de la misma familia, «lo que facilita las cosas a la hora de adoptar decisiones».