El favor de Castilla y León a Talavera

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G. A. M. G.

TALAVERA. Ha sido la Junta de Castilla y León, mediante un acuerdo con la de Castilla-La Mancha -del que ABC informó el jueves-, la que acaba de dar un primer apoyo a los deplorables efectos que la crisis económica está registrando en esta ciudad. A partir del próximo mes de enero, un potencial de 30.000 usuarios podrán hacer beneficiarse de gran parte de los servicios del hospital Nuestra Señora del Prado y, por extensión, del resto que presta la ciudad.

No es una novedad. Antes de la creación de fronteras que supuso la implantación de las comunidades autónomas, esas mismas personas, residentes en el abulense Valle del Tiétar, mantenían una estrecha relación con el oeste de Toledo y especialmente con Talavera. Además de por los intereses comerciales, económicos, de servicios y ocio, por meras relaciones familiares y amistosas.

El acuerdo firmado entre ambas regiones para que el Nuestra Señora del Prado recupere su función asistencial puramente comarcal, reabre otras posibilidades económicas a Talavera que estaban prácticamente desaparecidas para esa parte de su zona de tradicional influencia por diversos motivos.

Por una parte, la división administrativa que conllevaba la de prestación de servicios comunes a todos los españoles. Por otra, que las inclinaciones comerciales de los potenciales usuarios del Valle del Tiétar se habían visto disuadidas por la falta de mejoras en las vías de comunicación con la provincia de Toledo, mientras mejoraban las que les relacionan directamente con el sur-oeste de Madrid.

Medidas de apoyo

Pese a que el partido judicial talaverano está considerado como zona económicamente deprimida desde hace varias décadas, la acción de las administraciones públicas en la mejora de infraestructuras no ha sido especialmente eficaz.

Este sería un buen momento para que las vías de comunicación con el Valle del Tiétar fuesen modernizadas, algo que los ayuntamientos de la Sierra de San Vicente y parte de la Campana de Oropesa llevan esperando hace mucho tiempo. Las carreteras de Talavera a San Martín de Valdeiglesias o la Adrada, así como la de Oropesa a Candeleda están comprometidas desde hace años, aunque no se haya invertido en ello más que pequeñas cantidades en la reposición puntual de firme en alguna de ellas.

A la función que ahora cumplirá el hospital como foco de atracción, se suman otros servicios generales que se pueden disfrutar indiferentemente a la comunidad en que se viva, como es el caso de la delegación comarcal de la Jefatura de Tráfico, o los demás servicios generales del Estado que tienen dependencias en Talavera. Incluso, si se potencia desde el poder político esta relación, se podrían fomentar otras actividades empresariales, desde el transporte interurbano al de ocupación del tiempo libre o la generación o recuperación de nuevos foros de negocios en distintas áreas.