Espíritu olímpico

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Ninoska

Moral

LA MIRADA

Cerca del Oráculo de Delfos en la isla de Delos (Grecia), Apolo, ataviado con una túnica blanca, jugaba con su amante a tirarse el disco y alcanzarlo cada vez más lejos. Mientras, Hyakinthos (Jacinto), un hermoso joven con una gran figura atlética y amado por el Dios solar, Apolo, los observaba sentado en una piedra.El Dios del Olimpo lanzó el plato con todas sus fuerzas, Jacinto saltó para atraparlo, pero le dio en la cabeza y cayó muerto. Apolo recogió la sangre derramada del joven e hizo brotar una flor con sus lágrimas a la que llamó Jacinto.

Cuenta la mitología griega que Mirón esculpió El Discóbolo en torno al 455 a.c para representar a Hyakinthos. El escultor captó el momento de máxima tensión del atleta al lanzar el disco. La torsión del cuerpo, en el mismo instante de arrojar el plato al aire, da la sensación de movimiento a diferencia de algunas figuras hieráticas de Atenas.

Este fue el comienzo de los Juegos Panhelénicos que agrupaban a los cuatro festivales deportivos diferentes: los Juegos Olímpicos, los Juegos Píticos, los Juegos Nemeos y los Juegos Ístmicos. Las principales disciplinas de estos cuatro eventos fueron las carreras de cuadrigas, la lucha olímpica, el boxeo, el pancracio y el pentatlón, que se componía de la lucha, el stadion, el salto de longitud, el lanzamiento de jabalina y el lanzamiento de disco. El vencedor era premiado con una corona de olivo y una cantidad de ánforas de aceite de oliva.

De esta forma, el Barón de Coubertin en el siglo XIX trató de recuperar la naturaleza de estos deportes y, entonces, dio comienzo los Juegos Olímpicos de la Era Moderna, que se interrumpieron durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Las iniciales ediciones se realizaron en Atenas, París, San Luis (EE.UU)... hasta que en el 2001 Beijing fue elegida para efectuar la Ceremonia de Apertura el día 08.08.08 a las 08:08 horas de la tarde (hora local).

El número de la suerte en varios países orientales, pero este año el hado de la buena estrella se tornará del lado español. En los últimos meses, hemos ganado el Giro, el Tour, Roland Garros, Wimbledon, derrotamos a Italia en la Eurocopa e Iker alzó el ansiado trofeo, Gema Mengual y su equipo de sirenas se colgaron cuatro medallas de oro en los Campeonatos de Europa de Natación Sincronizada de Eindhoven (Holanda). Almudena Cid, tras proclamarse campeona de España por octava vez y haber competido en Atlanta 96, Sydney 2000 y Atenas 2004, sueña con cerrar su etapa deportiva con un gran resultado en Pekín.

Y qué decir de Gervasio Deferr, bicampeón olímpico en salto de potro y abanderado de España, cuya meta personal es estar en dos finales, en la de salto y en la de suelo, y otra quedar entre los ocho mejores por equipos. Sin duda hay más deportes que destacarán en el medallero, sólo tenemos que ver las competiciones y confiar en los atletas.

A pesar de los sucesivos intentos de boicotear el recorrido de la antorcha para denunciar la falta de respeto de los Derechos Humanos por parte de la República Popular China, la llama olímpica lucirá en Beijing desde los primeros rayos del amanecer, hasta la clausura del evento deportivo.