Los «Doctores Sonrisa» alivian el sufrimiento de los niños hospitalizados en el hospital Virgen de laSalud

Pocos conocen el extraordinario trabajo que realiza en el hospital Virgen de la Salud de Toledo un grupo de artistas profesionales que se transforman por obra y gracia de la bata blanca en divertidos médicos-payasos que entran respetuosamente en las habitaciones de los niños ingresados en el Servicio de Pediatría. Son los «Doctores Sonrisa», pertenecientes a la Fundación Theodora.

MARÍA JOSÉ MUÑOZ
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TOLEDO. No fallan ningún martes de las 52 semanas del año. Llegan por las tardes, cuando la actividad hospitalaria del Virgen de la Salud ha relajado su tono. Entran en el Servicio de Pediatría, se acercan al control de Enfermería y recaban información de los pacientes. Que si hoy no ha comido bien, que si está algo bajo de ánimo, si es su cumpleaños, si tiene más dolor que de costumbre...

El actor-payaso tarda unos 45 minutos en prepararse desde que comienza a informarse sobre su «público». Se viste con una bata blanca, se maquilla, se coloca su sombrero o su nariz roja chillona y se cuelga al cuello la más disparatada corbata multicolor. Luego, llama a la puerta...

Los inicios

La Fundación Theodora está activa en siete hospitales de España, donde se constituyó el 24 de enero de 2000 clasificada como Fundación benéfico asistencial social por Orden Ministerial de 6 de julio del mismo año. En la actualidad lleva alegría y sonrisas a los niños de Madrid (Hospital Clínico San Carlos, Hospital Niño Jesús, Hospital Universitario La Paz, Hospital San Rafael, Hospital Gregorio Marañón), Toledo (Hospital Virgen de la Salud) y Málaga (Hospital Materno Infantil Carlos Haya).

La selección de hospitales se basa en buscar los centros en los que se pueda visitar el mayor número de niños que sea posible.

Fuentes de la Fundación Theodora señalan que «la infancia es un momento lleno de descubrimientos; sin embargo, en numerosas ocasiones, el niño puede atravesar situaciones en las que se da cuenta de que algo grave le puede estar sucediendo por la actitud de aquellos que le rodean. Estar hospitalizado es una de aquellas experiencias que puede resultar traumática para los niños, separándolos de su ambiente familiar, amigos y juegos».

La Fundación nació con el objetivo de aliviar el sufrimiento de los niños hospitalizados a través de la risa. Fue fundada en el Cantón de Vaud, Suiza, en 1993, por los hermanos Jan y Andre Poulie en memoria de su madre Theodora.

Para cumplir su objetivo, la Fundación organiza y sufraga visitas de artistas profesionales, «Doctores Sonrisa», que dedican su tiempo y atención a los niños ingresados en hospitales. Durante su visita personalizada, el doctor Sonrisa juega, improvisa y orienta su actuación hacia el niño, intentando involucrarlo de tal manera que, por un periodo de tiempo, olvide dónde se encuentra y descubra un mundo de color, música, magia y sonrisas.

Como artistas profesionales que son, los Doctores Sonrisa trabajan dentro del marco de un contrato de colaboración muy estricto. Son especialmente formados para desarrollar su labor en los hospitales y siguen regularmente seminarios destinados a perfeccionar el comportamiento que deben mantener y en los cuales se les sensibiliza e imparte conocimientos de Psicopediatría.

A los Doctores Sonrisa se les exige una higiene irreprochable, tanto en lo que concierne a su persona como a los materiales que utilizan en sus visitas. Antes de entrar en cada habitación es costumbre y obligación desinfectar dichos objetos y sus manos.

Todo ello tiene como principal objetivo no interferir en el trabajo del equipo de médicos y enfermeras y, por el contrario, intentar complementar su trabajo allá donde sea posible.

La visita se realiza de niño en niño y de cama en cama, con una duración media aproximada de 15 minutos. El orden de la visita lo marca el tipo de patología. En primer lugar se visitan los niños afectados por algún tipo de cáncer; son los más delicados y con el sistema inmunológico más sensible. Los últimos son los que padecen alguna enfermedad infecciosa. Todos los doctores Sonrisa llevan sustancias desinfectantes que rocían sobre los juegos y las muñecas, y también sobre sus manos, antes de entrar en una habitación. El doctor Sonrisa también visita a los lactantes, con los que utiliza un palo coronado por una bola de purpurina, luces de colores y música. Y es que, a pesar de ser tan pequeños, estos pacientes también reaccionan a los estímulos de la risa. En algunas habitaciones tiene que entrar con mascarilla, sin olvidar que no debe utilizar globos con los niños alérgicos al látex.

Por espacio de quince minutos, una triste habitación hospitalaria se transforma en un mundo de color. Se olvidan por arte de magia los tubos, la medicación y los dolores...y el niño da un salto desde la cama a la carpa del circo, encontrándose ante sí con un payaso para él solito. El doctor Sonrisa es escudriñado entonces por unos ojos antes cansados y aburridos y ahora chispeantes y enormemente abiertos...

Financiación

La Fundación Theodora tiene un patrocinador mundial: la Unión de Bancos Suizos (UBS), que sufraga los gastos administrativos en cada país. «El resto lo conseguimos a través de la iniciativa privada y pública; por ejemplo, aquí en Madrid, la Consejería de Sanidad del Sermad nos apoya con dos doctores Sonrisa en el Hospital Gregorio Marañón».

Con el fin de cumplir con los objetivos de desarrollo y calidad, la Fundación cuenta con el apoyo de la Escuela de Enfermería del Hospital Universitario La Paz de Madrid para formar a nuevos Doctores Sonrisa. El programa de formación tiene dos partes: la primera consiste en reclutar y formar nuevos Doctores Sonrisa y la segunda se refiere a la formación continua de los artistas.

Desde abril de 1994, la Fundación Theodora está enfocada a desarrollar sus actividades más allá de las fronteras de Suiza. El primer proyecto extranjero fue en Minsk (Bielorrusia) con la creación de un equipo de cuatro Doctores Sonrisa que acudían a visitar a niños enfermos como consecuencia de la catástrofe de Chernobyl. Hoy en día ofrece la visita de sus Doctores Sonrisa a niños de más de 70 hospitales repartidos en nueve países del mundo.