Desarticulada una banda organizada de ladrones que llegaban a torturar a sus rehenes

Entre los siete detenidos, cuatro miembros de una misma familia y dos menores de edad. La operación de la Guardia Civil no está cerrada

MANUEL MORENO
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TOLEDO. La Guardia Civil ha desarticulado, entre los días 11 y 18 de septiembre, una peligrosa banda organizada de ladrones que había sembrado el pánico en el sur de la Comunidad de Madrid y el norte de la provincia de Toledo desde que comenzó el verano. Entre los siete detenidos, todos españoles, vecinos de Madrid y con numerosos antecedentes penales, hay cuatro miembros de una misma familia (el matrimonio y dos hijos, de 23 y 21 años) y dos menores que están próximos a cumplir la mayoría de edad. Los investigadores, no obstante, siguen con la operación «Cruces» abierta y no descartan la detención de hasta cuatro individuos más que formarían parte del peligroso grupo, de reciente creación.

Estos iracundos ladrones han robado en los últimos meses en varios comercios y empresas del sur de Madrid, como «Zara» y «El Corte Inglés», y en otras instalaciones mercantiles del norte de la provincia de Toledo, en algunos casos empleando una violencia contra sus rehenes que rayaba la tortura.

La Guardia Civil de Illescas, concretamente su equipo de Policía Judicial, comenzó a seguir los pasos de esta banda desde finales de julio, tras el robo, por medio del «alunizaje» (rotura de escaparate), en una joyería de Illescas. Poco después, el 2 de agosto por la mañana, los mismos individuos sustrajeron un furgón de reparto de la empresa «Seur» en Yuncos y, el día 10 del mismo mes, robaron en una empresa de Esquivias, donde se apropiaron de electrodomésticos por un valor próximo a los 240.400 euros (40 millones de las antiguas pesetas).

Turnos para golpear a un vigilante

En esta última acción, llevada a cabo al amparo de la noche, trataron cruelmente al vigilante del polígono donde se encuentra la empresa. Primero lo metieron atado en el maletero de un coche de los delincuentes y, después de un tiempo, lo amarraron a una estantería de la nave que iban a saquear. Mientras vaciaban las instalaciones, para lo que emplearon cerca de cuatro horas, los ladrones se turnaban para golpear duramente al vigilante, a quien abandonaron atado y malherido.

Los agentes de Illescas centraron la investigación en la localización de bandas organizadas de nueva creación. Cruzaron datos con la Comisaría de la Policía Nacional del distrito de Usera-Villaverde (Madrid), donde también se habían producido robos de similares características. Identificados varios individuos que podían ser integrantes de un peligroso grupo organizado, los investigadores averiguaron que esos delincuentes utilizaban como escondite para la mercancía robada una nave del polígono industrial «Los Naranjos» en Fuenlabrada (Madrid). El 14 de agosto, los agentes recuperaron en esas instalaciones una gran cantidad de los electrodomésticos sustraídos de la empresa de Esquivias y otros objetos de robos cometidos en furgones de reparto y en una empresa de alimentación del polígono industrial de Valdemoro (Madrid).

La camiseta de Beckham

El 11 de septiembre, guardias civiles de Illescas y Toledo, junto a policías nacionales de Madrid, registraron un piso del distrito de Villaverde Alto, donde se incautaron de varias armas de fuego cortas y largas, cuantiosa munición, armas blancas y gran cantidad de documentación que vincula a los ahora detenidos con los delitos que se les imputan. También había abundante mercancía robada (joyas, ropa -entre otras prendas, la camiseta oficial del madridista Beckham-, videojuegos, cámaras fotográficas, videocámaras y cerca de 57.000 euros (9,5 millones de las antiguas pesetas), al parecer procedente de la venta de los objetos sustraídos.

Se halló igualmente en el domicilio utensilios para dar los palos, como palanquetas, picos, mazas y guantes para no dejar huellas. Disponían asimismo de un escáner para interceptar las comunicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, si bien los agentes emplean un lenguaje codificado. Y contaban con un dispositivo luminoso azul que utilizan los vehículos camuflados de la Policía Nacional, similar al que colocan en el techo de los coches en las películas policíacas.