Denuncian al Ayuntamiento de Menasalbas por abrir un camino destruyendo encinas, pero un edil lo niega

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ABC

TOLEDO. Ecologistas en Acción ha remitido a la Delegación provincial de Industria, Energía y Medio Ambiente una denuncia contra el Ayuntamiento de Menasalbas, alegando que el Consistorio de este pueblo ha abierto un camino en dirección al Molino de Villapalos por una zona totalmente cerrada de monte, con gran cantidad de encinar maduro y afectando a formaciones de berrocales protegidas. El Ayuntamiento, sin embargo, lo niega en redondo.

Según apunta este colectivo, decenas de encinas han sido descuajadas con las máquinas, y gran cantidad de berrocales graníticos movidos o rotos, «en lo que cabe calificarse como un grave atentando ecológico».

Explica que tanto los encinares como los berrocales son hábitats de protección especial; por lo tanto, deben ser conservados, máxime, como es el caso, si existen alternativas de caminos ya existentes en la zona. Ecologistas en Acción asegura que cualquier actuación sobre estos hábitats naturales requiere el previo informe ambiental de medio ambiente, «el cual parece ser que no existe ni ha sido solicitado por el Ayuntamiento antes del inicio de las obras».

La organización ecologista reclama del Ayuntamiento y de la Delegación de Medio Ambiente el cese inmediato y definitivo de las obras y la reposición del daño causado, así como que se someta a un informe de Medio Ambiente y a información pública las obras que pretenda acometer para evitar «daños mayores y polémicas que dañan la imagen del municipio».

Desde el Ayuntamiento, el concejal de Caminos y Ganadería, Antonio Ruiz, niega la mayor. En declaraciones a ABC, explica que «no se ha abierto ningún camino», porque ya existe. Comunica los términos municipales de Las Ventas con Peña Aguilera, Menasalbas y Navahermosa. «El camino tenía unos 20 metros intransitables y lo que se ha hecho es limpiarlo y adecentarlo para que las personas puedan pasar. No hemos destruido ni encinas ni nada, quizá alguna mata con un diámetro como el brazo de una persona», dice el concejal, quien añade que «a lo mejor nos hemos desviado uno o dos metros por no tocar las rocas».