Declaran no apta para el consumo el agua que abastece a la Campana de Oropesa

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J. M.

TOLEDO. En la Mancomunidad de la Campana de Oropesa y Cuatro Villas (26.000 habitantes) han tenido que echar mano del agua embotellada, después de que la Delegación Provincial de Sanidad y Aqualia, empresa que se encarga del servicio del suministro, hayan declarado no apta para el consumo el agua que sale por los grifos y fuentes públicas.

El motivo es el aumento de la turbidez del agua, que ha sobrepasado el máximo permitido por la autoridad sanitaria y que afecta a todas las poblaciones que se abastecen de la mancomunidad.

El agua que llega a la Campana de Oropesa procede del río Tietar. Sin embargo, el caudal es insuficiente, por lo que la mancomunidad se está abastecimiento también del embalse de Navalcán, que almacena sólo 38 hectómetros de los 82 de su capacidad total.

Los controles analíticos han detectado un exceso de turbidez a la salida de la Estación de Tratamiento de Agua. La turbidez es un indicador de calidad que se corresponde con las partículas en suspensión presentes en el agua, generalmente arcillas o algas, que confieren al agua un aspecto poco atractivo para su consumo.

No obstante, la empresa aclaró ayer en un comunicado público que «la concentración actual, acompañada de la vigilancia exhaustiva que se hace del desinfectante no representa ningún riesgo para el consumidor».

Sin embargo, se ha aplicado el «principio de precaución», según la empresa, por lo que no debe ser usada el agua de la red pública para la bebida, la comida y la elaboración de alimentos.

Medidas correctoras

Las trece poblaciones afectadas por la medida son Oropesa y Corchuela, Lagartera, El Puente del Arzobispo, Alcolea de Tajo, Torralba de Oropesa, Alcañizo, Caleruela, Herreruela de Oropesa, Calzada de Oropesa, Valdeverdeja, El Torrico y El Bercial.

Aqualia informó también de que está estudiando con la Mancomunidad de la Campana de Oropesa y Cuatro Villas «diferentes medidas» para corregir la calidad del agua en las captaciones de origen. Entre estas medidas correctoras, se encuentra la búsqueda de nuevos aportes de agua y la instalación de nuevas conducciones que, mediante la mezcla con agua de mejor calidad, permitan restablecer los niveles de turbidez.

No hay fecha para que se corrija esta situación. «La duración de la presencia de turbidez en el agua dependerá del buen fin de las actuaciones que se lleven a cabo», afirmó la empresa, que recuerda que, actualmente, están en ejecución las obras de la nueva planta de tratamiento, impulsadas por la Junta de Comunidades y la mancomunidad.

Por otro lado, en algunas urbanizaciones de Burguillos, población cercana a Toledo, se están produciendo cortes intermitentes en el suministro de agua potable.