EFE  EFE  Un turista se refresca en Toledo

La cuenca del Tajo, en su año más seco desde 1911, aún embalsa agua suficiente para beber y regar

El subdirector de la CHT dice que en el Tajo, a su paso por Toledo, la sequía es algo habitual, «y la situación no se diferencia mucho de otros años más lluviosos»

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SILVIA OCAÑA

TOLEDO. Según datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Tajo, los diez embalses de Toledo almacenaban la semana pasada 194 hectómetros cúbicos sobre una capacidad total de 448, seis menos que la semana anterior. En los últimos siete días aumentó un hectómetro el embalse de Cazalegas, alcanzando su capacidad máxima, siete; bajó seis el de Rosarito, acumulando 20 de los 82 que puede albergar, y uno el de Finisterre, situándose en 4 hectómetros, muy lejos de los 133 de su capacidad máxima.

El resto de los embalses de la provincia se mantiene en los niveles de la semana pasada. Azután se quedó en 82 hectómetros de los 113 que puede almacenar. El embalse de Castrejón continúa almacenando su capacidad total, 41 hectómetros cúbicos. El Castro se mantiene en 2, a 6 de su máximo nivel. El embalse de Guajaraz continúa en 13, a cinco de su máxima capacidad. Navalcán se mantiene estable en 22 de los 34 que puede albergar. La Portiña sigue en dos, a tres de su capacidad máxima. Por último, Torcón continúa con dos hectómetros, de los siete que puede almacenar.

Según Luis Pérez, director adjunto de la Confederación Hidrográfica del Tajo, la situación no es «en absoluto» preocupante. «En Toledo no tendremos ningún problema de abastecimiento y riego», afirmó. Indicó además que la conducción Picadas-Tajo, que permite que Toledo se abastezca con agua del río Alberche, está «funcionando ahora al máximo», por lo que es bastante posible «que se esté reservando agua de los embalses de la provincia, especialmente del de Guajaraz, cuyos niveles están muy bien».

El subdirector de la CHT afirmó que éste está siendo un año muy seco en la cuenca del Tajo; concretamente se trata del año de mayor sequía desde 1911 en la cabecera del río. Pero explicó que en la zona del Tajo a su paso por Toledo, esta sequía es algo habitual, por lo que la situación «no se diferencia demasiado de otros años más lluviosos».

Luis Pérez afirmó que la situación es de «absoluta normalidad» en los embalses de Azután, Castrejón, El Castro, Guajaraz, Navalcan y Torcón. El subdirector de la CHT indicó que, aunque bajos, los datos registrados en estos embalses son similares a los de años anteriores.

Está por debajo de su nivel habitual el emblase de Finisterre, por lo que la mancomunidad de Algodor está siendo abastecida por agua procedente de la cabecera del Tajo. En el caso de la Portiña, que tiene poca agua, tampoco hay problema, porque Talavera se abastece del río Alberche. Sí es preocupante la situación que se registra en Rosarito, cuyos niveles están muy por debajo en relación con otros años, aunque este embalse sólo proporciona agua a algunas zonas de regadío de Cáceres.

Con el objetivo de mejorar las infraestructuras en materia hidráulica de Castilla-La Mancha, el Consejo de Ministros aprobó la semana pasada la realización de 18 obras de emergencia con un presupuesto de 1.800.000 euros. Se mejorará el abastecimiento en la Mancomunidad toledana del Gévalo, que atiende el abastecimiento de varios municipios del extremo occidental de Toledo, con la inclusión de una estación de tratamiento de agua potable y la mejora de las arterias más deficientes.

Se ampliarán también los depósitos reguladores de abastecimientos de los núcleos de Aldeanueva de San Bartolomé, Burujón, Cabañas de la Sagra, Calera y Chozas, Cervera de los Montes, Lillo, Villaluenga de la Sagra, Villanueva de Alcardete y Yepes. El objetivo de las obras es resolver el abastecimiento de estas localidades mediante la construcción de nuevos depósitos.

Las previsiones del Instituto Nacional de Meteorología (INM) no parecen indicar que la situación de los embalses vaya a mejorar próximamente. Desde que comenzó el año hidrológico, el 1 de septiembre del año pasado y hasta el 31 de julio de este año, ha llovido en España un 40 por ciento por debajo de los valores normales.

A diferencia del período de sequía de los años 90, que duró cinco años, en esta ocasión la falta de lluvias afecta a toda la península, y no sólo a las comunidades del sur de España. Las zonas más castigadas por la sequía durante estos meses han sido el sureste de Castilla-La Mancha, Murcia y sur de la Comunidad Valenciana. Y según el subdirector de la CHT, durante el mes de agosto no es probable que llueva demasiado.

Sin embargo, esto no parece suponer un problema para que continúe creciendo el consumo de agua en Castilla-La Mancha. El consumo de agua en los hogares castellano-manchegos ha aumentado en el año 2005, alcanzando así un volumen de 184 litros por habitante y día, uno de los más elevados del país, en el que la media es de 167 litros, según la Encuesta del Agua 2005. Castilla-La Mancha es, además, una de las regiones en las que el precio del agua está más bajos, al cobrarse una media de 0,57 euros por cada metró cúbico de agua.