Los vecinos están hartos de los ruidos que se producen los fines de semana. P. Fontelos

El consumo de alcohol en la calle no se puede prohibir, según Molina

El alcalde de Toledo, José Manuel Molina, explicó ayer que ha intentado prohibir el consumo de alcohol en la vía pública por las molestias y ruidos que ello ocasiona a los vecinos, pero los servicios jurídicos «me han dicho que está fuera de la Constitución». Molina sale así al paso de las quejas de los residentes de Santa Teresa, que han anunciado movilizaciones si no soluciona el problema.

TOLEDO. Agencias
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El alcalde aseguró que el Ayuntamiento sólo tiene potestad para actuar dentro de los locales, por lo que ha ordenado tanto a la concejal de distrito, Paz Ruiz, como a la de Tráfico y Seguridad Ciudadana, Marisa Mediavilla, que procedan al cierre de los establecimientos que no cumplan con las ordenanzas municipales. En este sentido, dijo que ya se ha cerrado uno y hay otros tres con aviso de cierre, que podrían ser clausurados la próxima semana si no se respetan las normativas.

Respecto a las quejas de los residentes de Santa Teresa, hartos de los ruidos y molestias que se originan en la zona por la apertura hasta altas horas de la madrugada de algunos locales de ocio, Molina indicó, en declaraciones a los periodistas, que cuando una comisión de vecinos del barrio le transmitió su malestar, que llega hasta el punto de convocar movilizaciones para el mes próximo, dio la orden «desde el primer momento» y dijo que, lógicamente, las actuaciones municipales se centrarán en los aspectos «en los que nosotros podamos actuar, como los locales que no cumplan las condiciones».

HABLAR BAJITO

«Hay cosas en las que chocamos contra la Constitución y no podemos decirle a los señores que salen de un local a la una de la madrugada que hablen bajito o que no vayan juntos», dijo el alcalde, añadiendo que «yo no voy a asumir ese tema, pero si los vecinos quieren, que lo pongan encima de la mesa».

José Manuel Molina recordó que en la Constitución «hemos apostado por la libertad en la calle, individual y colectiva y lo que es evidente es que por pasar y por hablar, no se puede poner una multa a nadie; se puede multar o cerrar a un local que no cumpla las condiciones, y eso es lo que hemos ordenado». El alcalde manifestó que, en relación a otras actuaciones, el Consistorio no tiene capacidad jurídica y dijo que se había intentado prohibir el consumo de bebidas en la vía pública a partir de una determinada hora, pero los servicios jurídicos indicaron que esa medida sería inconstitucional.

En cuanto al anuncio de movilizaciones por parte de los vecinos, Molina declaró que donde deberían manifestarse es frente al Congreso de los Diputados, para que «concedieran normas legales a los ayuntamientos y eso nos permitiera aplicarlas, pero por ahora sólo se puede aplicar la ley dentro del establecimiento, con las normas establecidas y cerrar los que no las cumplan».

BOTELLONES

Pero este es un problema que no se circunscribe sólo a Santa Teresa, pues los vecinos del Casco Histórico también sufren unos inconvenientes ante los que los responsables municipales tienen poco que hacer. Pero, donde sí se debería actuar de forma más contundente es en la práctica de los botellones, esas reuniones de amigos en un parque o en una plaza que terminan sólo cuando se ha acabado el alcohol.

Esta tradición, que se repite cada fin de semana, tiene dos aspectos significativos, por un lado la venta ilegal de alcohol a menores y, por otro, el rastro de ruidos y suciedad que produce en zonas como el parque del Corralillo de San Miguel o el paseo del Carmen, por nombrar sólo dos zonas.