POM (I): Los condicionantes para elaborar el nuevo planeamiento

TEXTO: G.A. MUÑOZ FOTO: A. MIRANDATALAVERA. Talavera es una ciudad que se rompe urbanísticamente ya desde el momento en que su explosivo desarrollo, a partir de finales de los años 50 del pasado

G.A. MUÑOZ FOTO: A. MIRANDATALAVERA.
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Talavera es una ciudad que se rompe urbanísticamente ya desde el momento en que su explosivo desarrollo, a partir de finales de los años 50 del pasado siglo, se manifiesta en la proliferación de nuevas edificaciones que comienzan a ocupar nuevos espacios. Todos los errores acumulados desde entonces hasta hoy mismo y los de mañana, que se siguen cometiendo con igual soltura, son los que se pretende, al menos teóricamente, enjugar con el nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM) que sustituirá al vigente Plan General de Ordenación Urbana.

En la memoria del POM, que se podrá consultar hasta el último día de noviembre, el equipo redactor que dirige el arquitecto José Mª Ezquiaga, señala la filosofía del planeamiento y la situación que se encuentra para llevar a cabo los objetivos que la propia normativa urbanística regional y nacional persiguen con los planes urbanísticos.

La necesidad del POM talaverano la marcan dos aspectos, uno legal y otro virtual aún. Por una parte ajustar la normativa a la ley regional, modificada tras una sentencia del Supremo, y por otra el previsible desarrollo de la ciudad con la llegada del tren de alta velocidad y otras actuaciones enmarcadas en un proyecto multiregional.

Red de ciudades

Efectivamente, Talavera con Toledo, Cuenca, Guadalajara, Aranjuez, Ciudad Real, Ávila, Valladolid y Segovia, forma parte de la llamada «Red de ciudades», un proyecto del que ya informó este diario en su día y del que es responsable la Comunidad de Madrid dentro de su Plan Regional de Estrategia Territorial elaborado en 1995, y que tiene por finalidad extender el desarrollo madrileño a la zona centro peninsular, lo que exige la creación de una serie de infraestructuras, esencialmente de movilidad, en las que se enmarca el propio tren de alta velocidad, o las autovías Ávila-Maqueda-Toledo-Tarancón-Cuenca, por ejemplo.

Bien es verdad que en ese plan Talavera queda en un segundo lugar, como reconoce el redactor del POM, y que si bien la ciudad es un centro principal en la jerarquía de comunicaciones de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, lo cierto es que entre las futuras infraestructuras no se observa ninguna actuación próxima a Talavera, salvo el arreglo de las carreteras secundarias que la unen con sus zonas de influencia en Cáceres y Ávila, algo que se viene solicitando de antiguo y que la Junta, en 25 años, no ha tenido tiempo de acometer, pese a la importancia económica que para Talavera tienen dichas vías.

Precisamente otro aspecto que el redactor manifiesta que se debe tener en cuenta a la hora de redactar el POM, es la situación de «capital subregional, más que comarcal» de la ciudad, una condición que puede verse reforzada con el tren de alta velocidad de cara a comarcas como el Valle del Tiétar, aunque en este campo Madrid está desarrollando una eje El Tiemblo-La Adrada-Aranjuez que puede perjudicar los intereses de Talavera.

También hay que señalar que en los planes de europeos de redes de de comunicaciones, Talavera no es prioritaria, pese a su emplazamiento estratégico de comunicación con Extremadura, Lisboa y el occidente andaluz. Destaca el experto redactor que Talavera es la única ciudad con funciones de capitalidad en esa franja.

Dos problemas estructurales

Hay dos problemas que mediatizan el POM y que puede acompasar el desarrollo urbanístico de la ciudad. Se trata de las 39 urbanizaciones ilegales, «parcelamientos ilegales» dice el POM, en los que no hay ningún aspecto urbanístico aprovechable, ya que se combinan edificaciones de calidad que son segundas residencias, como explotaciones ganaderas o «autoconstrucciones».

Estas urbanizaciones suelen carecer de cualquier servicio común, incluso de coherencia en su desarrollo. Algunas se podrán legalizar con un plan de actuación urbanizadora, pero otras deberán desaparecer por estas situadas en zonas inundables o que se convertirán en protegidas.

Otro problema de costosa resolución es la modernización de la redes de abastecimiento de gua y la de alcantarillado. Para ambas se propone la confección de planes específicos que en el caso del agua -225 kilómetros de tubería- se ejecuten en un plazo comprendido entre cinco y diez años.

En cuanto a la red de saneamiento, es necesario desdoblarla, como establece la Ley y la propia ordenanza municipal de vertidos, de forma que haya colectores para aguas residuales y otros distintos para aguas de lluvia, ya que actualmente se está dando la circunstancia de que se están depurando aguas limpias, o semilimpias de la lluvia en invierno o de los sobrantes del sistema de riego agrario que los ocho arroyos que pasan por Talavera al Tajo, y que forman parte de esa red de saneamiento, arrastran.

La situación de captación de agua es considerada buena, con una directamente de la presa de Cazalegas, otra de emergencia del Canal Bajo de la misma presa, y la reserva estratégica de la Portiña, pese que que se suele rellenar también de agua del Alberche. Lo que habrá que aumentar es la capacidad de depuración y la concesión de agua.