Condenado a 12 años de prisión por violar y agredir a dos jóvenes en Numancia

EFETOLEDO. La Audiencia de Toledo ha condenado a un total de 12 años de prisión a un joven de nacionalidad colombiana por agredir sexualmente a una joven y media hora después violar a otra cuando

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EFE

TOLEDO. La Audiencia de Toledo ha condenado a un total de 12 años de prisión a un joven de nacionalidad colombiana por agredir sexualmente a una joven y media hora después violar a otra cuando regresaban a casa de madrugada en Numancia de la Sagra, donde también se resistió a la Guardia Civil al ser detenido.

En la sentencia se condena a Hugo Bladimir C.R., de 31 años, a nueve años de prisión por el delito de violación, a otros dos años, seis meses y dos días por el de agresión sexual y a seis meses de prisión por el delito de resistencia a la autoridad. La sala también condena al acusado a indemnizar a una de las jóvenes con 12.000 euros por los daños morales y con otros cien por las lesiones.

La sala le aplica al condenado la agravante de disfraz, puesto que el agresor ocultaba su rostro con la capucha de una sudadera de color amarillo, prenda que también describió en el juicio oral una tercera joven que fue perseguida por el inculpado y a la que no alcanzó por refugiarse el portal de su casa.

Los hechos ocurrieron entre las dos y cuarto y las tres de la madrugada del 21 de mayo de 2006 cuando las chicas, que tenían 17 y 18 años en el momento de suceso, caminaban solas por la avenida de La Sagra de regreso a su casa.

En el primer caso, el individuo arrojó a la joven contra un vehículo que estaba estacionado en la calle y comenzó a tocarle los pechos y la zona genital tras levantarle le falda.

Media hora después, el inculpado también siguió a una segunda joven, que cambió de dirección y se introdujo, «en completa soledad», en una calle perpendicular, siendo seguida por Hugo Bladimir, que al llegar a la altura de la joven, que se había parado para dejarle pasar, le tapó la boca con una mano y la arrojó al suelo, donde comenzó a tocarle el pecho. Seguidamente introdujo su mano por debajo de la falda y tras romperle las medias le introdujo uno o dos dedos en la vagina.