Las dos Castillas suprimen la frontera sanitaria entre el Tiétar y Talavera

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TALAVERA/VALLADOLID. El próximo mes de enero, los presidentes regionales de Castilla-La Mancha y Castilla y León firmarán un acuerdo por el que suprimirán la frontera sanitaria entre ambas comunidades y restablecerán una situación anterior a la conformación de la España de la autonomías.

Los alrededor de 30.000 vecinos del abulense Valle del Tiétar verán cumplida una reclamación histórica al recuperar la asistencia de urgencias y seis especialidades en el toledano hospital de Talavera de la Reina en virtud de un acuerdo que firmarán en enero los presidentes de las dos castillas.

El hospital de Talavera está situado a 45 kilómetros del Valle del Tiétar, mientras que los centros sanitarios de referencia de esta zona de Ávila -vinculada familiar, social y económicamente con la localidad toledana- se encuentra a unos cien kilómetros, para lo que es necesario pasar por dos puertos de montaña, casi infranqueables en los meses invernales.

Este es uno de los resultados inmediatos del acuerdo de cooperación más amplio que firmarán en enero el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el de Castilla-La Mancha, José María Barreda. El objetivo de este acuerdo de cooperación es para mejorar los servicios de las zonas limítrofes, cuyo texto cerraron ayer «definitivamente» en Toledo los consejeros de Presidencia de ambas autonomías, según informa la agencia Efe.

El titular de Presidencia de Castilla y León y portavoz del ejecutivo autonómico, José Antonio de Santiago-Juárez, que se reunió con su homólogo, José Valverde, explicó que el apartado sanitario entrará en vigor sin esperar a que se firme el protocolo, y afectará a las zonas básicas de salud de Lanzahíta, Sotillo de la Adrada, Arenas de San Pedro, Villa de Mombeltrán y Candeleda.

En concreto, según refirió, podrán recibir asistencia de urgencias y emergencias así como en oncología médica, que incluye la asistencia al hospital de día oncológico, endocrionología, neumología, neurología, reumatología y asistencia al parto.

Esta prestación sanitaria es una reclamación histórica de décadas, según ha recordado a los periodistas De Santiago-Juárez, que se remonta a la época del antiguo INSALUD, y también beneficiará a los ciudadanos de zonas limítrofes de ambas autonomías en cuanto al transporte sanitario.

El Gobierno de Castilla-La Mancha tendrá a su disposición la unidad móvil especial de Arenas de San Pedro, y los soportes vitales básicos de ese municipio, y los de Sotillo de la Adrada, ambos en Ávila; los de Arcos de Jalón, Almazán y Burgo de Osma, en Soria, y el de Riaza (Segovia).

Castilla-La Mancha, a su vez, pondrá a disposición de Castilla y León los soportes vitales avanzados de Talavera, Escalona y Torremocha del Campo, y los soportes vitales básicos de Talavera, Atienza y Puente del Arzobispo.

El acuerdo marco de cooperación que se firmará a principios de año también se referirá al ámbito educativo, atención a las dependencias, menores, malos tratos, protección civil e incendios, turismo y cultura, entre otras materias, en la línea de los ya rubricados por Castilla y León con Madrid, La Rioja y Asturias, y los que se firmarán en noviembre con Extremadura y enero con Valencia.

El encuentro de ayer sigue al celebrado el 6 de mayo también en Toledo, y que no ha tenido continuidad antes por la reestructuración de Gobierno de Castilla-La Mancha de finales de agosto, según ha recordado De Santiago-Juárez.

El objetivo del Gobierno de Juan Vicente Herrera es firmar acuerdos de colaboración con todas las comunidades limítrofes. En Toledo, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha informado en un comunicado de tres párrafos de la reunión entre ambos consejeros y se ha limitado a decir que las dos comunidades trabajan «en un protocolo general de colaboración en asuntos comunes» que será suscrito «en próximas fechas» sin facilitar más detalles.