cartas al director

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La Casa de «El Greco»

Veo en ABC del 4 de agosto el siguiente titular: El Museo de Domenico Theotocopuli no volverá a llamarse Casa del Greco. Y leo: «Las autoridades culturales quieren que la famosa mansión, donde nunca vivió el pintor cretense, se denomine Casa del Marqués de la Vega Inclán». Ignoro quienes son las «autoridades culturales» que han tomado tal decisión, y estimo desafortunadas, por no denominarlas incongruentes, las declaraciones de la directora del Museo, doña Consolación Pastor: «Será prioritario trasladar al visitante el mensaje de que no se trata de la casa del Greco, que eso es algo que se ha ido arrastrando como un error histórico cómodo y, de alguna manera, que vendía, explotable, pero que no era un criterio histórico serio».

Señora Pastor, hay tantos criterios históricos falsos. Para los toledanos siempre ha sido emblemática «La casa del Greco». Así la hemos conocido y llamado en Toledo. No sé que pensarán los componentes de la asociación Amigos de la Casa de el Greco.

Quienes hemos leído a San Román, Cossío, Camón Aznar, Barrés, Gudiol, Marañón, Porres y tantos otros estudiosos del Greco, sabemos que en la llamada Casa del Greco no vivió exactamente el pintor, sino que lo hizo en la casas del Marqués de Villena durante los años 1585 y 1586 y desde 1604 hasta su muerte en 1614. Estas casas estaban situadas muy cerca de la hoy conocida como Casa del Greco, ocupando el espacio del actual Paseo del Tránsito.

Uno de los documentos de alquiler dice que el corredor grande de dicha casa «cae sobre el río». El falso criterio no le es tanto, y los toledanos creemos innecesario explicar al visitante que la verdadera «casa estaba unos metros más cerca del río». A quienes conozcan dicha circunstancia no les aclarará nada, y a quienes lo ignoren, se les destruirá la ilusión de haber estado en el lugar donde vivió el Greco, trasmitiéndoles una sensación de fraude cultural innecesario.

Una vez oí decir a unos visitantes: Hemos visto el Cuadro y la casa del pintor. Se referían al «Entierro del Señor de Orgaz» y a la «Casa del Greco». Y esos fueron unos de los conocimientos culturales y los recuerdos que se llevarían de Toledo aquellos turistas ¿Acaso era un error histórico? En muchas ciudades del Mundo se visitan «Casas» de escritores, músicos, pintores y personajes famosos. ¿Por qué suprimir la nuestra de uno de los genios universales? Me temo que ni las autoridades culturales ni la señora Pastor son de Toledo. Menos mal que toledanos que siente y aman a Toledo han enriquecido nuestro acervo cultural con la «Casa del judío». Esperamos que instancias superiores y las autoridades toledanas eviten consumar esta decisión inaudita.

Mariano Serrano Pintado

académico de Bellas Artes y CC. Históricas de Toledo